Brasil ya no mira a Vinicius con la misma mirada. Durante años fue el jugador al que se le pedía demostrar con la selección todo lo que hacía cada semana en el Real Madrid. Una deuda pendiente que la está saldando de golpe en este Mundial. No solo por sus cuatro goles o por su candidatura al máximo goleador del torneo. Sobre todo, porque por primera vez los números le han abierto la puerta del club más exclusivo del fútbol brasileño.
Apenas cinco jugadores pueden presumir de haber marcado en los tres partidos de una fase de grupos de un Mundial con Brasil. Hasta ahora, esa lista pertenecía exclusivamente a Jairzinho, Romário, Ronaldo Nazário y Rivaldo. Todos levantaron la Copa del Mundo. Ahora también aparece Vinicius en esa fotografía. Y es que el 7 es el futbolista sobre el que gira el equipo de Carlo Ancelotti, el máximo goleador de su etapa como seleccionador y uno de los grandes protagonistas del torneo.
Jairzinho lo consiguió en 1970. Romario en 1994. Ronaldo y Rivaldo lo repitieron en 2002. Cuatro campeones del mundo, cuatro iconos del fútbol brasileño. Vinicius está lejos todavía de seguir ese camino, pero ya comparte una estadística que hasta ahora solo pertenecía a futbolistas que acabaron levantando la Copa. Por si fuera poco, es el primer brasileño desde Neymar en 2014 que alcanza los cuatro goles en una misma Copa del Mundo y ya suma cinco tantos en Mundiales, igualando a Garrincha, Romário y Zico.
Había momentos en los que no podía mostrar mi fútbol. Ahora siento un cierto alivio, confesó el 7 tras el último partido. Y es que Carlo Ancelotti ha construido un equipo que potencia sus virtudes y el delantero ha respondido convirtiéndose en el líder ofensivo de la Canarinha. Ahora llega la parte realmente importante. Nunca tuve dudas de cómo iba a llegar a este Mundial. Para él es un honor jugar con Brasil. Está haciendo un trabajo brillante, explicó el italiano.





