Bélgica llegaba al partido en un estado de alarma, con solo dos puntos en dos encuentros en el Grupo G del Mundial tras empatar contra Egipto e Irán. Sin embargo, su situación mejoraría significativamente gracias a un destacado desempeño en el partido contra Nueva Zelanda.
El equipo belga logró anotar cinco goles, comenzando con Trossard, quien marcó el 0-1 en el minuto 28' tras un mal rechace de la defensa neozelandesa. Trossard volvió a ser protagonista en el comienzo de la segunda mitad, anotando el segundo gol tras un rebote en el área.
Kevin De Bruyne se unió a la fiesta con un disparo cruzado con la izquierda, anotando el tercer gol. Aunque Just logró anotar el gol del honor para Nueva Zelanda, Bélgica no se detuvo allí. Lukaku anotó el 1-4 con un cabezazo potente, y Saelemakers convirtió el quinto y definitivo tanto, sellando la victoria de Bélgica por 1-5.





