En un partido emocionante, Nueva Zelanda se enfrentó a Bélgica, sufriendo un gol crucial gracias a la habilidad de E. Just.
El gol se produjo cuando E. Just aprovechó un rechace en un saque de esquina, demostrando su destreza con una volea perfecta que dejó al portero Courtois sin oportunidad de reacción, anotando con su pierna zurda y poniendo el marcador en 1-3 a favor de Bélgica.





