Michael Olise, el atacante francés, ha encontrado una grada inesperada en Dinamarca. Con dos victorias en dos partidos antes del cruce ante Noruega, Olise suma tres asistencias en el torneo y su impacto ha cruzado fronteras. Un restaurante de Copenhague que comparte exactamente su nombre ha decidido subirse a la ola del éxito del jugador.
El restaurante Olise, que abrió sus puertas el año pasado en la capital danesa, propone a sus clientes un menú inspirado en la cocina francesa. La coincidencia con el internacional francés le ha servido al bistrot para subirse a la ola con un golpe de com’ redondo. Todo el personal viste ahora la camiseta de Francia con el nombre de Olise y el número 11 a la espalda, una imagen perfecta para acompañar el buen momento del jugador sobre el césped.
El restaurante anunció en su cuenta de Instagram que retransmitirá el Francia-Noruega del viernes por la noche. La idea es que los clientes puedan disfrutar de la cena mientras siguen a la selección francesa en un partido con un punto especial en Dinamarca: Noruega es un rival histórico del país y solo el Skagerrak, un paso marítimo, separa ambos territorios.
El bistrot puede frotarse las manos. Al elegir sin saberlo el nombre de una superestrella del fútbol, Olise ha encontrado una campaña inesperada gracias al rendimiento de su homónimo, que se ha convertido esta temporada en una revelación en el Bayern Múnich y en uno de los hombres fuertes de esta Francia. En Copenhague, el 11 de los Bleus ya no vive únicamente en la televisión, también aparece en la espalda de los camareros, entre mesas, platos de inspiración francesa y una pantalla preparada para el Noruega-Francia.





