Suzanne Huurman, la única mujer al frente de los servicios médicos de una de las 48 selecciones del Mundial, no soñaba con ser médica ni con trabajar en el mundo del fútbol. Sin embargo, su camino la llevó al PSV, al Real Madrid, a los Juegos Olímpicos y finalmente a convertirse en la jefa de servicios médicos de la selección de Curazao.
Huurman comenzó su carrera en el hospital en el que trabajaba, donde un traumatólogo le propuso ayudarle en el Go Ahead Eagles, equipo neerlandés. Luego llegó el PSV y después, el Real Madrid, donde trabajó en el proyecto del femenino. En 2019, el Madrid la llamó para ayudarles a preparar la parte médica del femenino y en 2020 se unió al equipo como consultora.
Huurman ha enfrentado barreras en su carrera debido a su género. "He escuchado mil veces en mi carrera: ‘No, tú como mujer no puedes estar en el primer equipo masculino porque no queremos que una mujer trabaje aquí’", afirma. Sin embargo, ella respondió con trabajo y profesionalidad, y finalmente logró convertirse en la jefa de servicios médicos de Curazao.
La historia de Huurman también está fuera del campo. En marzo, durante una reunión de la FIFA en Atlanta con los médicos de las 48 selecciones, alguien le dio la enhorabuena por ser la única mujer jefa médica del Mundial. Huurman insiste en que es importante contar estas historias para abrir puertas a las siguientes generaciones de mujeres en el deporte.
Después del Mundial, Huurman no habla de un destino concreto. No sueña con un cargo, ni con otro club, ni con una meta cerrada. "Nunca he tenido un próximo sueño. Siempre he vivido el momento. Me llamaron Go Ahead Eagles, PSV, Real Madrid, FIFA, Curazao, el Comité Olímpico… Yo nunca solicité nada. Hago lo que me gusta, sé que lo hago bien porque trabajo al máximo todos los días, y ya veremos qué será lo siguiente".





