La selección de Estados Unidos llega a su Mundial con una generación madura en Europa y un proyecto que aspira a consolidarse entre las grandes. La presión es enorme, pero también la oportunidad: pocas veces un anfitrión tuvo tanto talento joven y tanta expectativa a su alrededor. En la primera jornada, los norteamericanos ganaron 4-1 a Paraguay, mientras que Australia venció 2-0 a Turquía.
En el segundo encuentro, los norteamericanos ganaron 2-0 a Australia, y los sudamericanos vencieron a los otomanos por la mínima, eliminando al conjunto de Güler. El Mundial de 1994 supuso el 'boom' del 'soccer' en Estados Unidos, pero ahora atraviesa un periodo de recesión. La selección norteamericana no se clasificó para el Mundial 2018 y cayó en semis de la Nations League de la CONCACAF.
La selección de Australia ha mejorado con su inclusión en la zona asiática y juega habitualmente con defensa de tres centrales para aprovechar la contundencia de sus 'stoppers'. Sus futbolistas siempre se criaron en la Premier, aunque no tienen estrellas como en el pasado, casos de Tim Cahill, Harry Kewell o Mark Viduca. La 'Albirroja' de Paraguay siempre tiene equipos competitivos y posee jugadores de gran regularidad en sus clubes.
La selección de Turquía sella su regreso a una Copa del Mundo tras 24 años de ausencia y llega al torneo en plena forma tras remontar un exigente amistoso ante Venezuela en Miami. Los pupilos de Vincenzo Montella presumen de un relevo generacional de garantías, liderado por el talento de la joven estrella del Real Madrid, Arda Güler, y de Kenan Yildiz.





