Paul Pogba no logra escapar de sus demonios. Al final, se cumplió el peor de los pronósticos: las continuas recaídas, la falta de continuidad y sus altibajos de rendimiento han terminado por poner fin a su carrera. Tras un parón estival marcado por molestias en la rodilla y una posterior lesión en el muslo izquierdo, el centrocampista solo pudo disputar 45 minutos en toda la pretemporada, sellando así su definitiva salida del club.
Así lo anunció el Mónaco a través de un comunicado en sus redes sociales. Ambas partes acordaron poner fin a la aventura del internacional francés tan solo un año después de su llegada. Tras el largo periodo de inactividad provocado por la sanción por dopaje que propició su salida de la Juventus, el centrocampista volverá a quedarse sin equipo... por el momento, quien sabe si de manera indefinida.
Este nuevo revés oscurece aún más el futuro del campeón del mundo en 2018. Tras su salida del Mónaco y con un ritmo competitivo casi nulo, la temporada pasada apenas disputó seis partidos, sumando poco más de 120 minutos en total. Hace que su continuidad en la élite del fútbol queda seriamente comprometida.





