Rui Pinto vuelve a escena. El fundador de Football Leaks, cuyas filtraciones fueron clave para destapar información sobre las finanzas de varios clubes de la Premier League, está dispuesto a colaborar con las autoridades británicas a cambio de protección como testigo tras conocerse la sentencia contra el Manchester City.
El movimiento llega en un momento especialmente delicado para el portugués, ya que las autoridades de su país han decidido poner fin al programa de protección que mantenía desde 2020. La medida será efectiva el próximo 10 de octubre, dentro de una semana.
Según The Guardian, Pinto asegura haber recibido amenazas de muerte y sus abogados recuerdan que fue agredido en Lisboa el pasado abril. Ante este escenario, estudia abandonar Portugal y trasladarse a un lugar secreto... mientras su equipo legal considera que podría colaborar con las autoridades británicas si se garantiza su seguridad.
De hecho, la posible declaración de Pinto adquiere especial relevancia por su relación con el caso del Manchester City. Las filtraciones de Football Leaks fueron uno de los elementos que contribuyeron a poner bajo la lupa las finanzas del club inglés, declarado culpable de 114 de los 115 cargos relacionados con sus finanzas entre 2009 y 2018.
Pinto asegura que conserva una enorme cantidad de documentación obtenida durante sus investigaciones y que ya ha colaborado con autoridades de otros países europeos, y ahora una eventual cooperación con Reino Unido podría aportar nueva información a un caso que lleva años bajo investigación.
La historia de Pinto también ha estado marcada por sus problemas con la justicia. En 2023 fue condenado a cuatro años de prisión, con la pena suspendida, por delitos relacionados con el acceso ilegal a datos y la violación de correspondencia.
Ahora, con su protección en Portugal a punto de terminar, el portugués busca una salida que le permita mantenerse a salvo y seguir colaborando con las autoridades.




