El partido de cuartos de final del Mundial 2026 entre Francia y Marruecos se disputará esta noche en Boston, pero las autoridades francesas están preparándose para una noche de máxima tensión en París. El Gobierno francés ha diseñado un dispositivo de seguridad con más de 20.000 agentes desplegados en todo el país, de los que unos 8.000 vigilarán la capital francesa.
El dispositivo incluye un refuerzo policial en los Campos Elíseos, restricciones de tráfico, cortes en varias estaciones de metro y vigilancia aérea con drones. Esta medida no es improvisada, ya que Francia ha vivido episodios de violencia tras grandes partidos del PSG y de la selección, independientemente del resultado.
El precedente más cercano se remonta al Mundial de Qatar 2022, cuando la semifinal entre Francia y Marruecos se disputó el 14 de diciembre. Aquel día se desplegó un dispositivo de seguridad con unos 10.000 policías y gendarmes en toda Francia, pero la noche terminó con más de 266 personas detenidas en todo el país.
Los especialistas en seguridad y sociólogos coinciden en que los grandes acontecimientos deportivos funcionan como un enorme punto de concentración de personas, lo que puede atraer a grupos oportunistas que aprovechan el caos para cometer robos, provocar daños o enfrentarse a las fuerzas de seguridad.
El contexto histórico entre Francia y Marruecos, que ejerció el Protectorado sobre Marruecos entre 1912 y 1956, añade una dimensión simbólica al enfrentamiento para una parte de la opinión pública. Sin embargo, las autoridades francesas libran otro encuentro muy distinto, ya que el mayor triunfo para París esta noche no será que gane una selección u otra, sino que la noticia siga estando en el fútbol y no en las imágenes de coches ardiendo o enfrentamientos en las calles de la capital.





