Bono ha demostrado una vez más por qué es considerado uno de los grandes especialistas del fútbol mundial en cuanto a parar penaltis se refiere. En su historial en Copas del Mundo, ha afrontado nueve penaltis, de los cuales solo ha sido superado en dos ocasiones. De estos, ha detenido cuatro y otros tres no han entrado entre los tres palos.
Este historial intimidante explica la presión adicional que sienten los rivales cuando se enfrentan a él desde los once metros. Mbappé se convirtió en el último en experimentar esta situación. Su penalti estuvo rodeado de polémica, ya que no pudo ser ejecutado de inmediato debido a varios factores.
La acción se detuvo durante varios minutos, lo que generó el malestar de Mbappé desde el primer momento. Se tuvo que esperar a que los jugadores marroquíes abandonaran el área y a que Mbappé colocara correctamente el balón en el punto de penalti según las indicaciones del árbitro. Además, Bono aplicó su 'treta' psicológica, acercándose en dos ocasiones a Mbappé para influir en su concentración.




