Kylian Mbappé vivió ante Marruecos uno de esos partidos en los que cuando lo analizas en frío una vez terminado te das cuenta que te ha pasado de todo.
El partido de Mbappé se dividió en varios capítulos, comenzando con un penalti a favor de Francia, tras ser derribado por Mazraoui dentro del área. Sin embargo, el lanzamiento del penalti no tuvo el resultado esperado, ya que Bono logró detener el disparo de Mbappé.
Pero Mbappé no se rindió y en la segunda mitad se desquitó de la anterior acción anotando un golazo que le valía a su selección para abrir el marcador. Su partido terminó con un cambio por precaución en el minuto 77, poniendo fin a una actuación emocionante.




