Kylian Mbappé vivió una de las acciones más llamativas del partido entre Francia y Marruecos. El delantero provocó un penalti clarísimo tras una de sus habituales arrancadas a campo abierto, pero terminó marchándose con gesto de frustración después de fallar el lanzamiento y reclamar al colegiado por la larga espera antes de ejecutarlo.
La jugada llegó en el minuto 25, cuando Francia encontró espacios al contragolpe y Mbappé encaró a Mazraoui, al que le ganó la posición con un cambio de ritmo demoledor y una brutal bicicleta. El lateral marroquí llegó tardísimo al cruce y el árbitro señaló inmediatamente el punto de penalti.
Sin embargo, el lanzamiento no pudo ejecutarse de inmediato. La acción permaneció detenida durante varios minutos y Mbappé mostró desde el primer momento su enfado con la situación. El portero marroquí, Bono, intentó presionar a Mbappé con su 'treta' de acercarse a él en dos ocasiones, lo que pudo influir en la ejecución del penalti. Mbappé buscar un disparo raso, abajo, a la izquierda del portero marroquí, pero el remate salió demasiado flojo y Bono adivinó la intención para detener el penalti con seguridad.
Tras el fallo, Mbappé se acercó en dos ocasiones al árbitro para pedirle explicaciones por la demora en la ejecución del penalti. El delantero francés se quejaba de que había tardado mucho tiempo en la revisión y eso le había tenido esperando mucho tiempo para ejecutar la pena máxima. Incluso el delantero noruego Erling Haaland mostró su desacuerdo con la demora a través de su cuenta de Snapchat, escribiendo que 'esperar cinco minutos para tirar un penalti es demasiado'.




