Bélgica se encuentra en una situación complicada después de empatar ante Irán en el Mundial. Este resultado, unido al empate inicial ante Egipto, pone a los Diablos Rojos en una situación delicada. La lesión de un jugador y la actuación destacada de Courtois evitaron un desastre mayor, ya que el equipo se quedó con un hombre menos durante más de veinte minutos.
La generación de oro de Bélgica, liderada por Kevin de Bruyne y Lukaku, parece estar llegando a su fin. La pérdida de velocidad de estos jugadores es evidente y el equipo no ha encontrado una segunda unidad que los sustituya de manera efectiva. Sin embargo, Courtois sigue siendo un jugador decisivo y su inspiración evitó un desastre mayor en el partido ante Irán.
El partido ante Irán fue intenso y Bélgica dominó hasta que se quedó en inferioridad. El equipo merecía más, pero sufrió la mejor parada del Mundial hasta ahora, cuando Beiranvand detuvo un disparo de De Cuyper. El error de Ngoy y la posterior expulsión cambiaron el curso del partido y Bélgica se quedó con un hombre menos.
A pesar de la adversidad, Bélgica encontró su mejor versión con un hombre menos y Lukebakio fue el jugador más destacado. Su capacidad para generar peligro y su desborde podrían ser clave para el equipo en el partido ante Nueva Zelanda, que se ha convertido en una final para los Diablos Rojos. El equipo de Rudi García necesita una victoria para avanzar a la siguiente ronda y evitar un cruce envenenado.





