La sorpresa en la ruta de la afición española por Atlanta ha sido la aparición de un mini Lamine Yamal, que ha asomado su cabeza subido en los hombros de su padre. El niño se parece mucho a Lamine cuando era pequeño.
El pequeño fanático no ha parado de cantar, bailar y animar a la selección, ya que es un gran admirador de Lamine Yamal y quiere ser como él. Según su padre, el niño lleva tres meses pidiendo que no le corten el pelo por arriba, solo por los lados, para parecerse a su ídolo.
Parece que el fútbol se le da bien, ya que ha estado en la academia del Barça en un par de ocasiones y le encanta jugar. Con solo 7 años, el pequeño ya tiene claro lo que quiere ser de mayor.





