La operación salida del Sevilla todavía tiene varios frentes abiertos. Uno de los más destacados y que más movimientos entraña es el de Adrià Pedrosa. El futbolista catalán, fuera de los planes de Luis García Plaza, viene entrenando al margen con el grupo cada vez más reducido de los descartes, mientras intenta encontrar acomodo antes de que cierre el mercado. Con contrato en vigor hasta junio de 2028, su marcha es una de las prioridades de la dirección deportiva nervionense, que se quiere seguir deshaciendo de todas las fichas de la época de Champions.
Todo apuntaba a que el futuro de Adrià Pedrosa estaría ligado al Rayo Vallecano o al Mallorca, que buscan un relevo para Pep Chavarría y Johan Mojica respectivamente. Sin embargo, en las últimas horas el Almería ha decidido entrar con fuerza en la puja. El conjunto que ahora dirige Xavi García Pimienta -con el que Pedrosa fue titular indiscutible durante la temporada del técnico en el Sevilla-, pretende convencer al lateral para que se sume a uno de los proyectos más ambiciosos de la Segunda División, una vía que el jugador no vería con malos ojos.
El Sevilla ha tasado la operación por Adrià Pedrosa en 2 millones de euros. En la planta noble de la entidad hispalense abogan por replicar la fórmula ya empleada el pasado curso cuando el zurdo militó en el Elche; es decir, una cesión con opción de compra, asumiendo el club de destino la totalidad de su sueldo. El adiós de Pedrosa liberaría un espacio importante en el límite salarial con el fin de afrontar las últimas inscripciones.





