La exhibición de Johan Manzambi en el partido contra Bosnia llamó la atención de todos. Sin embargo, el que sigue siendo clave en el equipo de Suiza es Granit Xhaka. A sus 33 años, Xhaka sigue demostrando que es un jugador de gran calidad y que no para de mejorar con el paso del tiempo.
La decisión de Xhaka de dejar el Bayer Leverkusen para fichar por el Sunderland, un equipo recién ascendido a la Premier League, sorprendió a muchos. Sin embargo, Xhaka justificó su decisión explicando que quería vivir una experiencia diferente y que le permitiera crecer como jugador y como persona. También destacó que se sacó el título UEFA A durante la temporada que conquistó el doblete con el Bayer Leverkusen.
Xhaka ha sido uno de los jugadores más destacados del Sunderland esta temporada, siendo titular en 33 partidos y quinto jugador de campo con más minutos. El equipo ha logrado la clasificación a la Europa League, y Xhaka ha sido fundamental en este logro. Su entrenador, Régis Le Bris, lo considera un 'verdadero líder' y un 'muy buen jugador'.
La adaptabilidad de Xhaka ha sido inmediata, y se ha convertido en el 'mariscal de campo' del Stadium of Light. Ha completado más pases (1.807) y ha ganado más posesiones (179) que cualquier otro jugador. También ha creado 34 oportunidades y ha repartido 6 asistencias, lo que lo convierte en uno de los jugadores más destacados de la liga.
Xhaka ha declarado que mientras conserve su ambición y su deseo de mejorar, seguirá jugando al fútbol. Ha sido un elemento indispensable en el centro del campo del combinado suizo y ha establecido un récord de 148 internacionalidades. Está rindiendo como uno de los mejores centrocampistas en el Mundial y ha establecido un mínimo de 60 minutos, lo que lo convierte en uno de los jugadores más destacados del torneo.





