Hay una máxima en el mercado de fichajes que los buenos gestores repiten una y otra vez. 'Los jugadores no se regalan'. Te pueden cuadrar, te pueden sobrar, pueden no encajarle a un entrenador concreto o incluso pueden querer marcharse: correcto. Pero un jugador de cantera no se regala. Nunca.
El Real Madrid es un ejemplo de cómo gestionar la cantera, vendiendo jugadores por una cantidad baja, pero con el 50% de futura venta y siempre con cláusula de recompra. Este verano han obtenido cerca de 200 millones de euros gracias a la venta de canteranos. El Valencia, por otro lado, tiene un enfoque diferente, como se ha visto en el caso de Murthy, Corona y Bordalás, que regalaron a Kangin Lee al Mallorca sin obtener nada a cambio.
Este no es el único caso, ya que el Valencia también regaló a Hugo González al Celta de Vigo, después de que el jugador ya hubiera debutado en el primer equipo. Ahora, el jugador brilla en la pretemporada del Celta a las órdenes de Giraldez. Aunque el Valencia se guardó un porcentaje de una futura venta, se saltaron la máxima de los clubes serios: 'los canteranos no se regalan'. Nunca.





