El Sabadell ha regresado al fútbol profesional tras un doble ascenso histórico y, por ende, a los cromos y a los videojuegos, pero ni el aficionado más optimista podía prever un inicio de curso tan feliz e ilusionante, tan extraordinario. El equipo de Ferran Costa sigue en modo David contra Goliat y ha cerrado la sexta jornada en la sexta posición después de su brillante y merecida victoria contra el Oviedo (3-1), la tercera en tres partidos en el fortín de la Nova Creu Alta. El Sabadell tiene la plantilla menos valiosa de toda la categoría con apenas 10,6 millones de euros según el portal especializado Transfermarkt, pero sigue desafiando toda lógica. Ya ganó al Almería, segundo en esa clasificación con 60 millones, solo por detrás del Girona, y este domingo sometió al Oviedo, cuarto con 35. Su única derrota ha llegado en casa del Mallorca (50).
El equipo arlequinado tiene un valor medio por jugador que no llega a los 400.000 euros y, de hecho, solo tiene un nombre por encima de los 0,8 millones: Patrick Nuamah (1,6), un joven italiano de 20 años que ni siquiera ha debutado. La plantilla está llena de recién llegados a Segunda que han sabido anteponer la falta de experiencia a la ilusión, al hambre y a las ganas de aprovechar la oportunidad que llevaban persiguiendo toda una vida. "Llevo toda la vida peleando por una oportunidad en el fútbol profesional y ahora no la voy a dejar escapar", dijo Alain Ribeiro en su puesta de largo. "Somos un equipo de obreros", aseguró Óscar Sanz, uno de los goleadores contra el Oviedo.
En la plantilla incluso hay cinco héroes del doble ascenso consecutivo que ha devuelto al Sabadell a Segunda. "Jugadores por los que la gente no daba un duro en esta categoría", según reivindicó Costa después de la brillante victoria contra el Oviedo. El Sabadell volvió a superar a su adversario a base de hambre e intensidad con una puesta en escena maravillosa y ya tiene 11 puntos de 18 posibles, a pesar de haber abierto el curso con un calendario muy exigente, un auténtico Tourmalet. Ya se ha enfrentado a tres de los cuatro equipos más caros de Segunda. A dos equipos que vienen de Primera y dos que vienen de jugar el playoff, más el noveno clasificado del curso pasado (Córdoba) y el noveno del presente (Sporting). Es el único equipo que ha conseguido puntuar contra el Castellón, el líder intratable. Incluso hizo méritos para ganar en Castalia.
Su secreto es el hambre y la identidad, el sentimiento de pertenencia de un bloque unido: "Cantamos el himno en el vestuario antes de cada partido y también en el autocar. Es la canción con la que llegamos a los estadios cuando jugamos fuera de casa", añadió Costa, el director del bus. Sueña en grande como cualquier arlequinado, pero impone prudencia cada vez que habla: "La competición siempre va adelante y no nos podemos quedar atrás. No es momento de sacar pecho ni de historias de estas". Pero si el equipo sigue así será difícil contener la euforia. Ya son ocho puntos de ventaja sobre el descenso y el objetivo de la permanencia pronto puede quedarse pequeño.





