No fue bonito, no fue cómodo, pero fue justo lo que necesitaba el Unionistas de Salamanca CF. Reducido a diez en el añadido, resistiendo oleada tras oleada de un Athletic Club B que dominó el balón de principio a fin, el conjunto charro se llevó un 2-1 de enorme valor en la novena jornada del Grupo 1 de Primera Federación. Lo hizo con un portero gigantesco, con un capitán decisivo y con una capacidad de sufrimiento que vale mucho más que los tres puntos.
UNIONISTAS: Daza; Morer (Saidi, 81’), Caballo, Mikel, Mutilva (Ramiro, 81’); Casas, Alcalde (De la Nava, 81’), Pastor (Marcelo, 70’); Álvaro Gómez, Willy (Ferrer, 61’) y De Bustos.
BILBAO ATHLETIC: Santos; Belategi, Larrea, Izagirre, Ilyas; Sola, Lete (Peciña, 80’); Adrián, Selton (Beñat, 66’), Huestamendia (Conde, 73’); y Oyono (Hierro, 73’).
GOLES: 1-0, Álvaro Gómez de penalti (42’); 1-1, Lete (46’); 2-1, Ferrer (72’).
ÁRBITRO: Pablo Monterrubio (Aragonés). Expulsó a Serrano por doble amarilla (97’). Amonestó a Alcalde y Marcelo; y a Adrián.
Un partido de dos relatos opuestos
Las estadísticas dibujan un encuentro que, sobre el papel, debería haber ganado el filial rojiblanco. El Athletic Club B acumuló el 63% de posesión, disparó 21 veces por las nueve del Unionistas, generó 10 remates a puerta frente a cuatro y acumuló un expected goals de 2,87 contra el 1,61 local. En entradas al último tercio, el abismo fue aún mayor: 78 del filial por 39 de los salmantinos.
Y, sin embargo, el marcador se decantó para quien supo golpear en los momentos clave. El Unionistas convirtió sus dos grandes ocasiones; el Athletic B falló las dos suyas. Esa es, en esencia, toda la historia del partido.
El primer acto se decidió desde los once metros. Tras una revisión del VAR en el minuto 38 que señaló penalti sobre Gonzalo Pastor, el capitán Álvaro Gómez Martín no perdonó en el 42 para poner el 1-0 con el que se llegó al descanso.
La reacción visitante fue inmediata. Nada más reanudarse el juego, en el minuto 46, Enaut Lete firmó el empate a pase de Igor Oyono, un tanto que el VAR validó dos minutos después. El 1-1 parecía el preludio de una remontada visitante, dada la insistencia vasca.
Pero el Unionistas tenía guardada una bala. En el 61 entró Pau Ferrer, y once minutos más tarde el delantero resolvió el duelo: en el 72, de nuevo con asistencia de Gómez Martín, estableció el 2-1 definitivo. El capitán local terminó con un gol y una asistencia y una nota de 7,8, la mejor de los suyos.
Oyono lo intentó todo y Daza lo paró todo
El gran protagonista individual del encuentro milita, paradójicamente, en el equipo derrotado. Igor Oyono fue una tortura constante: 8,1 de valoración, tres remates, tres regates completados, cinco faltas recibidas y un expected goals de 1,19 que da idea del peligro que generó. Su gran lastre fue el penalti fallado que le privó de culminar una actuación estelar.
Enfrente apareció la figura clave del partido: Álex Daza. El meta del Unionistas firmó ocho paradas, incluida la detención de ese penalti, y dejó una cifra de goles evitados de 1,59 que resume su tarde heroica. Su 8,4 fue la nota más alta sobre el césped. Sin él, este partido tiene otro color.
Entre los locales también brilló Christian Mutilva (7,2) con ocho despejes y un bloqueo sobre la línea, mientras que el Athletic B tuvo en Javi Sola (7,5) y en el centrocampista Peio Huestamendia (7,2, con cuatro ocasiones claras generadas) a sus mejores recursos en la creación.
Dureza, tarjetas y un final de infarto
El partido fue bronco: 25 faltas cometió el Unionistas por 13 el Athletic B, reflejo de un planteamiento local volcado en frenar al rival como fuese. Esa tensión acabó pasando factura en el minuto 90, cuando Mikel Serrano vio la segunda amarilla y dejó a los suyos con diez. En esos mismos compases, el VAR revisó sendas acciones de posible penalti —una por bando— sin señalar ninguna, lo que mantuvo intacto el 2-1.
Con un jugador menos, el Unionistas aún tuvo que sobrevivir a los minutos finales de asedio, pero aguantó el tipo para firmar una victoria de carácter.
Lo que cambia en la clasificación
El triunfo tiene lectura directa en la tabla del Grupo 1. El Unionistas de Salamanca llega a 10 puntos (3 victorias, 1 empate, 5 derrotas) y respira en una zona baja muy comprimida, aunque sigue en el puesto 16 con un balance de goles de -3. Salir de los puestos de descenso pasa por ratificar tardes como esta.
El Athletic Club B, por su parte, encaja un correctivo doloroso para sus aspiraciones. El filial se queda con 12 puntos (3 victorias, 3 empates, 3 derrotas) en la undécima plaza, lejos del CD Lugo, líder destacado con 22 puntos, y de la UD Logroñés (20). Dominar y no ganar es el peor de los desenlaces, y el Athletic B lo ha comprobado en Salamanca.
El fútbol premia a veces la eficacia por encima del dominio, y el 2-1 del Unionistas es el ejemplo perfecto. El filial rojiblanco mereció más por juego, ocasiones y control, pero se topó con un Álex Daza inspirado y con un rival que no falló cuando tuvo que acertar. Para los de Salamanca, tres puntos de oro y una dosis de moral que puede marcar su temporada; para el Athletic B, la cruda lección de que en Primera Federación el dato que manda sigue siendo el del marcador.





