El Clásico no está perdido para Thibaut Courtois. El Real Madrid anunció este domingo por la mañana que el portero se caía de la convocatoria por un proceso gripal, pero el belga quiere seguir intentándolo hasta el final para estar en el partido contra el Barcelona.
"Vamos a ver cómo avanzan las horas y se va encontrando mejor. Si es así, volará hacia Barcelona", explican desde Valdebebas. "A ver si puede recuperarse al 100% y vuela", añaden. El parte médico del club apuntaba a su ausencia, pero la posibilidad de que viaje sigue abierta si mejora durante las próximas horas. Courtois no quiere tirar la toalla y está dispuesto a apurar los plazos para intentar llegar a una cita que no quiere perderse.
La mañana, caótica y desconcertante a partes iguales, lanzó el primer golpe al Real Madrid de Mourinho. "Tiene un gripazo", apuntaban desde Valdebebas, antes de que un segundo diagnóstico, mucho más gráfico, terminara de dibujar el escenario: "Está reventado". Un virus había agarrado con fuerza al portero belga y le había dejado KO, hasta el punto de que el club anunciaba su baja para el Clásico. Pero Thibaut, que no ha dicho su última palabra, quiere seguir intentándolo.
El desconcierto de la mañana contrasta con la cautela que ahora impera en el club. El parte médico apuntaba a una ausencia segura, pero la posibilidad de que Courtois viaje sigue abierta si experimenta una mejoría suficiente. El belga quiere agotar todos los plazos antes de asumir que no podrá estar ante el Barcelona. En cualquier caso, el Madrid también tiene claro que cuenta con garantías bajo palos si su portero titular no llega a tiempo. "Tenemos a Lunin. Que es muy bueno", aseguran desde el club, conscientes de que el ucraniano está preparado para asumir la responsabilidad y para rebajar la preocupación.





