Cabo Verde ha escrito su nombre con letras de oro en los libros de historia del deporte tras empatar con España (0-0) y Uruguay (2-2) en el Mundial 2026. Con una victoria ante Arabia Saudí en la última jornada, podrían ser equipo de 1/16 de final. El fútbol ha puesto a Cabo Verde en el mapa, un país insular formado por 10 islas volcánicas con una extensión total de 4.033 kilómetros cuadrados y una población de menos de 500.000 habitantes.
El central de 38 años, Ianique 'Stopira', considera que esta es la semana más importante del fútbol de Cabo Verde. 'Stopira' vive el año de su vida, parte del milagro de los 'Tiburones Azules' y campeón de Copa en Portugal con el Torreense de Segunda División. Con Vozinha como bandera, Cabo Verde se ha plantado en Estados Unidos con personalidad y licencia para soñar.
El equipo ha demostrado su capacidad para competir en el Mundial, a pesar de no tener estrellas de primer nivel mediático. Su portero juega en Segunda División de Portugal, su pareja de centrales se divide entre Irlanda y Emiratos Árabes Unidos, y el resto del equipo se divide entre ligas fuera del top-5. El técnico de 56 años, Bubista, pide mantener los pies en el suelo, pero tiene claro que ya es legítimo hablar de pasar de ronda.
La misión de Cabo Verde va más allá del resultado, busca mostrar al mundo qué es Cabo Verde: su cultura, música, historia y afición. El lema del vestuario es mantener la humildad y trabajar juntos para lograr grandes cosas. La actitud de Cabo Verde es siempre la de querer ser protagonistas, como demostró en el encuentro ante Uruguay. El secreto del equipo es la unión, el respeto y la música, que los lleva a entrar bailando al estadio.





