El Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA contempla sanciones para los clubes que induzcan a un jugador a romper su contrato y también para el futbolista que lo haga. Esto se produce en el contexto del caso de Julián Alvarez, jugador del Atlético de Madrid, cuyo fichaje por el Barcelona está siendo estudiado para una posible denuncia ante la FIFA.
Según la normativa, actualizada recientemente, si se demuestra que un club indujo a un jugador a romper su contrato durante el periodo protegido, el club podría enfrentar una prohibición de inscribir nuevos jugadores durante dos periodos de inscripción completos y consecutivos. El periodo protegido se determina en función de la edad del jugador en el momento de la firma del contrato.
En el caso de Julián Alvarez, de 26 años, el periodo protegido serían tres temporadas completas o tres años, ya que firmó su contrato con el Atlético de Madrid a los 23 años. Alvarez ha expresado su deseo de cumplir su sueño, aunque no ha especificado a qué equipo se refiere. El Atlético de Madrid está considerando denunciar al Barcelona por su intento de fichar al jugador sin permiso.
La normativa de la FIFA también establece que si un jugador firma un nuevo contrato dentro de los 45 días posteriores a una ruptura de contrato por su parte, se presumirá que el nuevo club indujo al jugador a romper el contrato. Esta presunción puede ser revocada si el nuevo club demuestra que no indujo al jugador a romper el contrato. Además, un jugador que incurra en una ruptura de contrato durante el periodo protegido podría recibir una sanción deportiva que consiste en una restricción de cuatro meses para jugar en partidos oficiales.





