Dos operaciones de entrada y cuatro de salida. Esa es la hoja de ruta marcada por Mateu Alemany en estos últimos días de mercado. Fichar un 9 (Nico Jackson es la prioridad) y recuperar a Nico Gonzalez, en el primer apartado. Colocar a Giménez, Lemar, Carlos Martín y Obed Vargas en un espacio de tiempo que es territorio Mateu.
Porque cuando las ventanas de fichaje agonizan llega el momento del balear. No hay que viajar en el tiempo para descubrirlo. En su primer mercado como rojiblanco, el invernal, Mateu consiguió cerrar sus tres incorporaciones en las últimas 72 horas. Primero, con el fichaje estelar de Lookman, al que se le colocaba en Turquía hasta la aparición rojiblanca desvelada por MARCA. Luego, con la llegada sorprendente de Obed Vargas... que rejuveneció la medular junto al fichaje en el cierre del mercado de Rodrigo Mendoza, una de las grandes joyas del fútbol español.
La habilidad del balear para cerrar operaciones al final del mercado viene de lejos. En el verano de 2021 consiguió la cesión de Luuk de Jong mientras lograba cerrar la salida de Antoine Griezmann, también a préstamo, rumbo al Atlético de Madrid. Junto al francés se marchó Emerson Royal al Tottenham.
No sólo apuró como azulgrana en los mercados veraniegos, más dados a operaciones por la disposición económica más solvente. En el invierno de 2022 llevó al Camp Nou a Pierre-Emerick Aubameyang:, que se cerró en los últimos minutos del 31 de enero, tras lograr que el jugador rescindiera su contrato con el Arsenal para llegar libre. Adama Traoré también llegó a préstamo cuando el mercado agonizaba.
Antes de arribar en el Barça, Mateu lideró el último gran Valencia. En Mestalla dejó un grato recuerdo y operaciones de última hora como las de un Gonzalo Guedes que es, sin duda, su momento álgido en cuanto a fichajes postreros. El futbolista, que ya había estado en Mestalla un año antes, acabó como valencianista a escasos tres días de mercado tras sacar Alemany al jugador del PSG por una importante cantidad de 40 millones de euros. Un año antes ya había firmado operaciones de calado con Andreas Pereira y Kondogbia, dos más de los nombres que logró abrochar en el llamado Territorio Mateu.




