Más allá de poder irse al parón liguero de la semana que viene en lo más alto de la clasificación y de convertirse ya en solitario en el entrenador con más victorias en la historia del campeonato (ante el Levante igualó los 344 triunfos de Luis Aragonés habiendo disputado 192 partidos menos), Simeone también está en disposición de confirmarse como el mayor estorbo en la carrera de Hansi Flick. No en vano, si el Atlético vence al Barcelona este domingo, será el único técnico en haber conseguido derrotar al alemán cuatro veces desde que en 1996 comenzara su trayectoria en los banquillos en el Victoria Bammental de la Cuarta división del país germano. De hecho, incluso antes de que el balón eche a rodar en el Metropolitano, El Cholo ya constituye la piedra más molesta en el zapato del azulgrana en su andadura por el fútbol profesional.
Aunque verse las caras prácticamente supone una costumbre (tras 12 enfrentamientos, dos al frente del Bayern y diez desde su llegada al Camp Nou, el argentino es el técnico al que más veces se ha medido) y pese a que el balance es favorable al alemán (dos empates y siete triunfos que del mismo modo hacen que sea al que más ha ganado), Simeone ha sido capaz de convertirse en el mayor tormento que se ha encontrado Flick. Especialmente desde que dirige al Barcelona, pues ya en su primer duelo, en el destierro a Montjuic de la temporada 24-25, el Atlético obraría una remontada sobre la bocina (1-2) para coronarse campeón de invierno que a su vez constituía la primera victoria del Cholo en LaLiga en el feudo azulgrana.
No obstante, las dos derrotas que representan toda una espina clavada para Flick fueron las de la campaña pasada, el 4-0 en 45 minutos que allanó el terreno al Atlético hacia la final de Copa y, dos meses después, el 0-2 en los cuartos de Champions que tampoco sería capaz de voltear el Barcelona en los compromisos de vuelta por más que en ambas ocasiones se apuntara los triunfos más amargos del técnico alemán.
Tres triunfos, en definitiva, que nadie más ha sellado ante el hombre que sale a Liga conquistada desde su llegada a la Ciudad Condal, siendo Luis Enrique (dos victorias y un empate) o Marco Rose (dos victorias y dos derrotas) los más ilustres de entre los que han conseguido que Flick doblara la rodilla más de una vez desde que habita en la élite. Tanto es así, que hay que remontarse a sus inicios en el 'barro' para encontrar técnicos que emulen a Simeone.
Ni más ni menos que 21 años hay que remontarse para asistir a un entrenador que volteara al ahora entrenador del Barça hasta en tres ocasiones. Robin Dutt, al frente del Stuttgarter Kickers, completaba en la temporada 2005-06 su trienio venciendo como local al Hoffenheim al que Flick había ascendido a la Regionalliga Sud, la Tercera alemana. También Hermann Gerland, que 15 años más tarde acabaría ejerciendo como su asistente tanto en la selección de Alemania como en el Bayern Munich, le endosaría le endosaría tres derrotas dirigiendo al filial del gigante teutón.
Dos campañas antes había sido Hans-Jürgen Boysen, tanto en su etapa en el Schweinfurt 05 como en el Kickers Offenbach, el que doblegaría a Flick por tercera vez. Una bienvenida de lo que supone el mundo de los banquillos que le había dado Gerd Schwickert en los ejercicios 01-02 y 02-03, venciéndole con el Wehen en el que se desenvolvía como mediocentro el hoy realista Pellegrino Matarazzo y posteriormente en las filas del SV 07 Elversberg en la temporada 03-04. Eran otros tiempos, otro fútbol y una sensación olvidada por Flick desde que empezó a hacerse un nombre en el Bayern... hasta que apareció Simeone para revivirla como su pesadilla.




