Es complicado pensar en fútbol. Pero el Andorra está obligado a ello. El equipo ha vuelto a los entrenamientos para intentar que el balón cure parte de la herida. La plantilla está tocada por la tragedia y este fin de semana tendrá libre ante la suspensión de su partido de Liga. El equipo, uno de los más jóvenes de la categoría de plata del fútbol español necesita referentes, gente en la que apoyarse y en ese escenario la presencia de Pau López es una bendición.
La ausencia de Owono, que nadie sabe el tiempo que necesitará para volver, la suplirá el veterano portero ex del Betis. Pau llegó al Andorra este verano después de desvincularse del equipo verdiblanco. Ha estado lesionado un tiempo debido a una pequeña lesión miofascial en el aductor largo de su pierna izquierda, pero ya está recuperado y dispuesto a ayudar al equipo.
Pero al margen de su presencia deportiva, Pau es un 'faro' para los más jóvenes. Un veterano de sus características con muchos tiros pegados en el mundo del fútbol es una bendición para una plantilla que está muy tocado por lo ocurrido en Tenerife. Pau está para todos y eso se nota y se agradece en el equipo y en el club. Además el hecho de que sea él el encargado de remplazar a Owono resulta perfecto en cuanto a tranquilidad para el resto del equipo.
Pau se ha convertido en uno de los pilares del vestuario en estos momentos tan complicados. Ha llevado la voz cantante y está tirando de muchos de sus compañeros que aún no pueden creerse lo que vivieron con la muerte de Jesús de Miguel.





