Después del traspaso de Akor Adams al Venezia, la dirección deportiva del Sevilla se centra ahora en reconstruir su línea de ataque, de la que ya se despidieron también Alexis Sánchez y Neal Maupay. La aportación del nigeriano fue un factor clave para amarrar la permanencia, por lo tanto, deben encontrarle un relevo de garantías en un mercado donde el gol siempre se paga caro.
El plan trazado por José Ignacio Navarro y Luis García Plaza busca un tipo de futbolista muy concreto: un delantero acostumbrado a desempeñarse como único referente ofensivo y que a su vez sea capaz de generar sus propias ocasiones. En ese molde encajaba Fede Viñas antes de que se uniera a Toluca. Tras el acercamiento por el uruguayo, desde Argentina insisten en el interés del Sevilla por David Romero.
La remodelación de la delantera del Sevilla también tiene como objetivo recuperar una mejor versión de Isaac Romero, que apenas marcó cuatro tantos en LaLiga la pasada campaña. García Plaza lo ha utilizado con frecuencia partiendo desde el costado derecho, a sabiendas de que ofrece mayor rendimiento cuando cuenta con otro acompañante.
La idea de la secretaría técnica del Sevilla es fichar a más de un delantero. Con vistas a cubrir la demarcación, los blanquirrojos piensan en un segundo perfil más complementario, es decir, un jugador que no solo juegue en punta de lanza, sino que pueda ocupar varias posiciones del ataque. El margen de maniobra financiero del Sevilla para ejecutar estas dos incorporaciones en ataque seguirá dependiendo de las salidas.





