Salomón Obama (2000), el mediático niño prodigio que irrumpió en el Atlético de Madrid junto a su hermano Federico Obama, habla en el 'El After de Post United' sobre su vida tras hacerse famoso en 2010 el Torneo de Fútbol Infantil de Brunete y llegar a entrenar con 17 años con el primer equipo del Atlético de Madrid en 2017.
"Tuve un problema con Saúl Níguez. Quedaban dos Powerades. Cogí uno y él se quedó sin. Entonces vino y me dijo "los canteranos tenéis que respetar y esperar al primer equipo", le contó a Steve Calzada sobre su experiencia en el primer equipo.
De un entrenamiento con el Atlético recuerda que "me resbalé y le di a Lucas Hernández. El Cholo Simeone paró el entrenamiento y me dijo "¿quieres seguir entrenando?. Yo le dije que sí y él me contestó que la última vez".
"Trabajamos mucho para que no nos molestasen los comentarios de la edad. Ahora pasa con Yan Diomande (Real Madrid) y con el del Brighton (el viral 'viejoven' Malick Yalcouyé)", recuerda sobre su impacto tras el Torneo de Fútbol Infantil de Brunete de 2010.
Tras su salida del Atlético, Salomón Obama emprendió una carrera errática en busca de minutos y oportunidades que le ha llevado a Celta B, Mérida, Dibba Al-Fujairah, Sevan, Móstoles URJC, Santa Coloma, Ethnikos Achna, Rangers 15, Tlaxcala y Esperança d'Andorra.
De su etapa en el Mérida recuerda que "iba sobrado, pero no jugaba porque algunos del equipo se iban de cervezas con los entrenadores".
"En Mérida me difamaban porque salía de fiesta, pero yo siempre iba a por mi novia que trabajada hasta la 5 ó 6 de la mañana. Estaba en la barra con una Coca-Cola o una Fanta", explicó.
En 2021 llegó al Sevan de armenio: "En Armenia me paraban por la calle para pedirme fotos por ser negro. Jamás habían visto un negro. Era increíble".




