El Barcelona sigue pendiente de las decisiones de Ferran Torres, cuya posible salida al PSG ha cobrado fuerza durante el Mundial. Aunque el jugador no ha descartado una posible salida, asegurando que "todo es posible", el club catalán no parece especialmente preocupado por su marcha, siempre y cuando la propuesta económica sea adecuada. El precio mínimo que el Barça está dispuesto a considerar es de 50 millones de euros.
La destacada actuación de Ferran en el Mundial, donde España se coronó campeona gracias en parte a su gol, ha revalorizado su figura, pero no ha cambiado la percepción que tiene el club sobre su jugador. Ni Deco ni Hansi Flick necesitaban este torneo para saber qué puede aportar Ferran al equipo. Los números respaldan al delantero, con 21 goles en la pasada temporada, aunque también tuvo una sequía de casi tres meses sin marcar y nunca ha conseguido ser titular indiscutible.
La situación también explica la cautela del Barcelona con respecto a la renovación de Ferran, cuyo contrato termina dentro de un año. Aunque es poco habitual, el club aún no le ha presentado una propuesta para ampliar su vínculo, y planea esperar a conocer la voluntad del jugador antes de tomar una decisión. Si Ferran desea marcharse, el Barça negociará su traspaso, y si decide continuar, la oferta de renovación llegará en septiembre.
El objetivo económico del Barcelona es claro: pretende ingresar entre 50 y 55 millones de euros, una cantidad similar a la que pagó al Manchester City por el traspaso de Ferran. Recuperar prácticamente toda la inversión realizada sería una operación muy satisfactoria para el club. Además, si Ferran renueva, el Barcelona deberá abonar al Manchester City entre 7 y 8 millones de euros en virtud de una cláusula incluida en el acuerdo de su traspaso.




