El fútbol de la Primera Federación regaló en la cuarta jornada del Grupo 2 uno de esos finales que justifican por sí solos noventa minutos de tensión. El Real Murcia, que llegaba al partido en zona alta y llevaba camino de un tropiezo doloroso, firmó una remontada de las que se recuerdan: dos goles en el tramo final, el segundo desde el punto de penalti en el minuto 90, para dar la vuelta a un marcador que se le había puesto cuesta arriba antes del descanso.
Real Murcia, 2: Dani Jiménez; Jorge Mier (Olmedo, min.64), Héctor Pérez (Álvaro Giménez, min.46), Alberto González, Cristo Romero; Óscar Gil, Chema Núñez (Álvaro Bustos, min.66), Joao Pedro (Javi Mier, min.46); Javi Moreno, Jorquera y Flakus (Alejandro Meca, min.79).
Club Esportiu Europa, 1: Nil Ruiz, Enol Coto (Khalid, min.46), Campeny, Álex Cano, Sgrò, Víctor Edo; Víctor Morales (Cardelús, min.62), Gori, Flavio (Marc Anglès, min.82), Padillo (Pallarés, min.87) y Mascaró (Tolosa, min.62).
Goles: 0-1, min.45+1: Víctor Morales. 1-1, min.90: Javi Mier. 2-1, min.100: Olmedo, de penalti.
Árbitro: Antonio Sánchez Sánchez, del comité extremeño. Mostró la tarjeta amarilla al local Héctor Pérez (min.45+4) y a los visitantes Álex Cano (min.3), Sgrò (min.80) y Pallarés (min.97).
Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de la Liga en el grupo 2 de la Primera RFEF de fútbol que se disputó en el estadio Enrique Roca de Murcia ante unos 13.040 espectadores.
Un primer acto que castigó al favorito
El guion no podía ser más incómodo para los locales. El CE Europa, colista de la clasificación del Grupo 2, se plantó en el campo con una propuesta de contención —dispuesto en un llamativo 5-4-1— y golpeó justo antes del intermedio. En el minuto 45, Víctor Morales, defensa de perfil poco goleador, apareció para adelantar a los catalanes y mandar el 0-1 al descanso. El aviso había llegado pronto: apenas en el minuto 3, Alex Cano ya había visto la primera amarilla del encuentro, síntoma de que el Europa iba a apostar por el orden, la interrupción y el juego incómodo.
El técnico del Real Murcia no esperó a reflexionar durante mucho tiempo. En el propio descanso movió el banquillo con determinación: dieron entrada a Javi Mier y a Álvaro Giménez, sacrificando a Héctor Pérez —que había visto amarilla en el minuto 45— y a João Palmberg. Fue el primer paso de una serie de cambios que terminarían decidiendo el partido.
La reacción granate y el vuelco final
El Real Murcia se lanzó al ataque en la segunda mitad y siguió refrescando el frente ofensivo. En el minuto 61 entró Víctor Olmedo, en el 66 Álvaro Bustos y en el 78 Álex Meca, en una lectura clarísima de un entrenador que quería jugadores frescos para el asalto final. El Europa, por su parte, se replegaba y trataba de sostener la ventaja con más corazón que balón, sumando amarillas —Marcel Sgró en el 80— para frenar cada acometida local.
Cuando el 0-1 parecía a punto de convertirse en un golpe demoledor para las aspiraciones murcianas, apareció el vértigo. En el minuto 89, Javi Mier, uno de los revulsivos del descanso, empató el partido para poner el 1-1 y desatar al Enrique Roca. Y no había terminado la fiesta: en el minuto 90, Víctor Olmedo transformó un penalti para firmar el definitivo 2-1. Dos goles en tres minutos, dos futbolistas salidos del banquillo, y una remontada completa cuando el reloj ya agonizaba.
El desenlace fue tan cruel para el Europa que sus jugadores todavía protestaban cuando el colegiado sancionó la pena máxima; Santi Pallarés, que había entrado en el 87, vio amarilla en el minuto 90 en pleno hervidero. El conjunto visitante, que había acariciado su primera victoria de la temporada, se marchó de vacío y con la sensación de haber perdido dos puntos en el último suspiro.
La figura de la tarde tuvo dos caras, y ninguna partía como titular. Javi Mier, mediocampista de 26 años, entró al descanso y acabó marcando el gol del empate que reactivó la creencia local. Víctor Olmedo, lateral incorporado en el minuto 61, tuvo la sangre fría de asumir la responsabilidad desde los once metros en el momento de máxima presión y sentenciar. Su nombre quedará ligado a esta remontada.
En el bando visitante, el gran damnificado fue Víctor Morales, cuyo tanto antes del descanso merecía mejor recompensa colectiva. El Europa demostró que puede competir de tú a tú lejos de casa, pero la incapacidad para cerrar los partidos le está costando muy caro en el arranque liguero.
Lo que dice la clasificación
El triunfo mantiene al Real Murcia en la parte noble del Grupo 2. Los granates suman ahora 9 puntos (3 victorias y 1 derrota en 4 partidos), situados en la tercera posición, a solo un punto de los líderes, Villarreal B U23 y Real Jaén, ambos con 10. Es un botín valiosísimo por la manera en que llegó: los puntos que se rescatan en el minuto 90 valen doble en el estado de ánimo de un vestuario.
Para el CE Europa, en cambio, la situación se agrava. El conjunto barcelonés continúa hundido en la decimoctava plaza con un solo punto en cuatro jornadas (0 victorias, 1 empate, 3 derrotas) y un balance de goles de 2 a favor por 7 en contra. La derrota, encajada de forma tan dramática, deja a los de Gràcia en zona de descenso y con la urgencia de romper cuanto antes una dinámica que empieza a pesar.
Fue un partido de dos planes bien definidos: el Europa, ordenado y valiente en su repliegue, se adelantó y sostuvo su ventaja durante casi todo el encuentro; el Real Murcia, con más nombre y más recursos desde el banquillo, terminó imponiendo su empuje cuando el tiempo se agotaba. La clave estuvo en los cambios: los tres goles del desenlace llevan la firma de futbolistas que no salieron de inicio, un mérito directo del planteamiento de la segunda mitad.
El Enrique Roca respiró aliviado con un 2-1 que sabe a gloria por lo tardío y a advertencia por lo sufrido. El Real Murcia sigue en la pelea por el liderato; el CE Europa, obligado a aprender a defender los minutos finales si no quiere que este arranque se convierta en una losa. Pocos partidos resumen mejor por qué la Primera Federación no perdona ni un solo segundo.





