El filial deportivista se guardó su mejor versión para el momento más importante. En un duelo de la quinta jornada del Grupo 1 de Primera Federación que se resistía al gol, el Deportivo Fabril rompió el cerrojo en el minuto 85 y sentenció en el 90 para firmar un 2-0 ante el Real Unión Club que premia la paciencia y castiga la falta de puntería visitante. El marcador, en blanco durante 84 minutos, se descompuso en apenas un suspiro y dejó al conjunto irundarra sin recompensa tras una tarde de esfuerzo.
FABRIL: Marqués; Teijo, Ferran Seco, Samu, Xab Campos; Yayo (Koke, m.63), Rubén López; Adrián Guerrero (Kevin, m.77), Álvaro Fraga (Mardones, m.88), Justino (Domínguez, m.63); e Iker Gil (Martín Ochoa, m.63).
REAL UNIÓN: Jon Tena; Javi Fontán (Unai Medina, m.46), Gaizka Martínez, Pau Álvarez, Álvaro Mateo; Beñat Gaubeka (Azkune, m.74), Luca Sangalli; Ander Martin (Mancisidor, m.80), Unai García, Yassin Tallal (Martín Arruti, m.46) (De la Mata, m.74); y Aitor Galarza.
GOLES: 1-0, m.85: Fraga. 2-0, m.96: Mardones.
ÁRBITRO: Cueto Amigo, Colegio Castellano-Leonés. Amonestó a Javi Fontán, Azkune, Álvaro Mateo, De la Mata y Mardones.
Un partido roto en el último cuarto de hora
Durante buena parte del encuentro reinó la igualdad y el respeto entre dos equipos con pocos puntos de diferencia en la clasificación. Se llegó al descanso con un 0-0 que reflejaba la ausencia de claridad en ambas áreas. La única amonestación de la primera parte, para el visitante Javi Fontán justo antes del intermedio, obligó al Real Unión a mover el banquillo de forma inmediata: el técnico dio entrada a Martin Arruti y Unai Medina nada más reanudarse el juego, en el minuto 46, sacrificando a Yassin Tallal y al propio Fontán.
El Fabril, por su parte, buscó soluciones desde el banquillo pasada la hora de juego. En el minuto 63 llegó un triple cambio ofensivo: Martin Ochoa, Koke San José y David Domínguez entraron por Iker Gil Méndez, Yayo González y Justino Barbosa. La apuesta del filial por refrescar líneas terminó dando sus frutos en el desenlace.
El primer aviso definitivo llegó en el minuto 85. Álvaro Fraga, centrocampista titular con el dorsal 25, apareció para adelantar a los locales y desatascar un choque que amenazaba con quedarse en tablas. El propio Fraga fue relevado tres minutos después por Álvaro Mardones, en un cambio que buscaba fresco para gestionar la ventaja. Lejos de conformarse, el Fabril fue a por más y en el minuto 90 fue precisamente Mardones quien redondeó la faena para poner el 2-0 definitivo, un tanto que, por su cercanía a la primera diana, transformó la incertidumbre en fiesta local.
El Real Unión paga cara su falta de acierto
El conjunto guipuzcoano se marchó de A Coruña con la sensación de haber competido y de no haber sabido rematar. El tramo final se le complicó no solo en el marcador, sino también en el plano disciplinario: además de la amarilla temprana de Fontán, vieron cartulina Ekain Azkune (minuto 80), Álvaro Mateo (84) y Juan de la Mata (90). El desgaste se hizo evidente cuando Azkune, que había entrado en el minuto 74 en una sustitución marcada como forzada por lesión de Arruti, tuvo que ser sustituido a su vez, un detalle que resume la tarde accidentada del banquillo visitante.
En un equipo que llegaba a la cita como el más goleador de su grupo —12 tantos a favor en cinco jornadas—, la falta de pegada resultó especialmente reveladora. El Real Unión no encontró el camino ante la portería defendida por Alejandro Marqués Hernando, que dejó su portería a cero.
Cómo queda la clasificación
El triunfo permite al Deportivo Fabril alcanzar los 8 puntos y situarse quinto en el Grupo 1, con un balance de dos victorias, dos empates y una sola derrota en cinco encuentros, y un saldo de 7 goles a favor por 5 en contra. El filial se mete de lleno en la zona noble, a la estela de un liderato que ocupa el CD Lugo con 13 puntos, seguido del Athletic Club B con 11 y de UD Logroñés y CP Cacereño, ambos con 10.
El Real Unión, en cambio, se estanca en los 7 puntos y baja hasta la séptima posición, con dos victorias, un empate y dos derrotas. La derrota deja al equipo en un pelotón muy apretado de la zona media —hasta seis clubes suman siete puntos— donde cada tropiezo pesa. Su gran producción ofensiva contrasta con una defensa que ya acumula 10 goles encajados, la más permeable entre los equipos de la primera mitad de la tabla.
Álvaro Fraga se erige en el nombre de la jornada para el Fabril. Su gol en el minuto 85, el primero del partido, rompió el equilibrio y abrió la lata en el momento justo. Fue el jugador que cambió el guion de un choque encaminado al empate.
Álvaro Mardones completó la remontada anímica del filial con un impacto inmediato desde el banquillo. Entró en el minuto 88 y en el 90 ya había firmado el 2-0, un premio a la mentalidad ofensiva de un equipo que no se conformó con la mínima ventaja.
Sin olvidar a Alejandro Marqués Hernando, cuya portería a cero fue la base sobre la que se construyó el triunfo. Mantener el marcador limpio durante 90 minutos frente al ataque más prolífico del grupo tiene un mérito indudable.
El Deportivo Fabril demuestra que sabe sufrir y, sobre todo, que sabe rematar. Un 2-0 esculpido en los últimos cinco minutos es la clase de resultado que da moral y clasificación a partes iguales, y lo instala en la pelea por los puestos de privilegio del Grupo 1. El Real Unión, por su parte, se marcha con deberes claros: su pólvora ofensiva no sirve de nada si no ajusta las costuras atrás y afina la puntería en los momentos calientes. En una categoría tan igualada, la diferencia la marcan los detalles del último cuarto de hora. Y esta vez, todos cayeron del lado coruñés.





