El Real Madrid disputa hoy su primer amistoso de entidad ante la Fiorentina, en el Wörthersee Stadion de Klagenfurt, Austria. Este partido marca el comienzo de la 'era Mourinho 2.0' y se enfrenta a un rival que, hace casi setenta años, fue parte de uno de los cruces fundacionales de su mito europeo. En 1957, el Madrid de Di Stéfano y Gento conquistó su segunda Copa de Europa con un 2-0 a la Fiorentina en el Bernabéu.
El regreso a Austria tiene un eco reciente, ya que el verano pasado el Madrid ya pisó suelo austriaco para enfrentarse al Tirol. Sin embargo, las cosas han cambiado mucho desde entonces. Ahora, el Madrid se presenta con una plantilla a medio construir, casi un Madrid B, con apenas un puñado de futbolistas que compondrán su once titular esta campaña. Solo viajan cuatro mundialistas: Valverde, Güler, Dumfries y Endrick.
La parcela más despoblada es la defensiva, sin Courtois, y con Lunin, Mestre y Javi Navarro en la portería. En el eje, la situación es excepcional, ya que Mourinho no ha citado a un solo central del primer equipo. En su lugar, viajan cuatro canteranos: Lamini Fati, Joan Martínez, Mario Rivas y Aimar García. El mediocampo es la línea con más galones, con Camavinga, Valverde y Güler apuntando al once.
Arriba, la unidad B manda, con Carlos Espí, flamante fichaje, como protagonista. Endrick, por otro lado, se ve relegado a tercera opción en la delantera. A ambos se suman Daniel Yáñez y Jacobo Ortega. El resultado de este partido importará poco, ya que lo que de verdad se estrena en Klagenfurt es una era, y para eso el calendario apenas ha empezado a correr.




