El partido entre España y Bélgica en la Copa Mundial de la FIFA 2026 promete ser un choque de titanes, y uno de los jugadores que más expectación genera es el lateral derecho de los 'Diablos Rojos', Timothy Castagne. A sus 30 años, el defensor del Fulham inglés se ha consolidado como una pieza clave para su selección, lo que es aún más notable si se considera que estuvo a punto de no volver a jugar al fútbol debido a una lesión.
La carrera de Castagne se vio marcada por un incidente durante la Eurocopa de 2021, cuando sufrió un choque de cabezas con el jugador ruso Daler Kuziáyev en el partido inaugural de Bélgica frente a Rusia. El impacto fue tan fuerte que Castagne tuvo que abandonar el torneo y someterse a una compleja operación de urgencia en Amberes, que duró seis horas, para reparar las seis fracturas en la órbita ocular derecha que sufrió.
Después de una milagrosa recuperación, Castagne regresó a los terrenos de juego llevando una máscara protectora de carbono durante varios meses. Ahora, superado el fantasma de las lesiones, Castagne llega al Mundial 2026 en plena madurez futbolística, después de brillar en la Atalanta italiana y en el Leicester City, y de encontrar regularidad en el Fulham.
Con su velocidad, que puede alcanzar picos de casi 33 km/h, y su precisión en el pase, que supera el 90% con su selección, Castagne será una de las armas principales con las que Bélgica buscará frenar el juego asociativo de España en el Mundial 2026.





