Noruega e Inglaterra han mantenido una relación de cooperación activa a lo largo de la historia. De hecho, durante la II Guerra Mundial, el príncipe Haakon VII y el Príncipe Olav se hospedaron en el Palacio de Buckingham tras la invasión de la Alemania nazi. Sin embargo, esta noche dejarán su amistad a un lado para competir por un puesto en las semifinales del Mundial 2026.
Para Noruega, alcanzar los cuartos de final ya es un hito histórico. La selección noruega no había participado en un Mundial desde Francia '98 y ha logrado dejar por el camino a la pentacampeona del mundo, Brasil. El entrenador Stale Solbakken calificó la victoria contra Brasil como 'el día más importante en la historia del fútbol noruego'.
La generación 'dorada' de Noruega no quiere conformarse y busca seguir adelante en el torneo. Con Ryersson recuperado y Berg asentado en la medular junto a Berge y Odegaard, la única duda es si Schjelderup se impondrá a Nusa en banda izquierda. Mientras tanto, Inglaterra busca encontrar su mejor versión después de una trabajada victoria en el Azteca.
Inglaterra se presenta con una serie de incógnitas en su alineación, especialmente en el flanco derecho de la defensa. Con Reece James lesionado y Jarrel Quansah sancionado, Spence podría ocupar el puesto. El enfrentamiento también presenta un duelo interesante entre dos de los grandes líderes de la actual generación: Erling Haaland y Jude Bellingham, quienes se conocen de su etapa en el Borussia Dortmund.





