El Real Valladolid aprobó en Junta General Extraordinaria, celebrada este martes en el José Zorrilla, la inyección de 14 millones de euros por parte de Ignite Sports y Ben Oldman, accionistas mayoritarios del club blanquivioleta. Esto se realiza a través de un préstamo participativo que se devolverá en un futuro con una ampliación de capital o vía ingresos de utilidad. El objetivo es garantizar la viabilidad de la entidad y aumentar el límite salarial de los 4 a los 11 millones.
El presidente, Gabriel Solares, dejó clara la importancia de la acción: "Nos permite seguir respirando. Era esto o que el Real Valladolid no fuera viable. Sin esta inyección económica, la plantilla sería la de la temporada pasada y no se hubiera podido inscribir ni fichar a nadie. Estamos reconstruyendo el club desde lo más básico, los cimientos. Queremos que sea la última vez de un nuevo inicio". Todo ello, tras el devastador paso de Ronaldo Nazario por la entidad pucelana.
Además, el mexicano reconoció que el inicio de la campaña deportiva, con dos derrotas, ha sido "malo", aunque se muestra optimista para el futuro: "Existen conexiones de conocimiento entre jugadores que requieren tiempo. Me gustaron los primeros 60 minutos en Mallorca y los primeros 45 en Eibar. Hay mimbres para hacer cosas positivas".





