José Mourinho ha vuelto al Real Madrid como entrenador del primer equipo para las próximas tres temporadas, hasta el 30 de junio de 2029. En su primera gran entrevista desde su regreso, concedida a Vanity Fair, Mourinho presenta un tono más pausado y menos incendiario, pero sigue siendo competitivo, orgulloso y convencido de que el fútbol se explica por la victoria.
Mourinho habla sobre el Real Madrid con un sentimiento sentimental puro, destacando el peso, el escudo y la memoria de la institución. 'La historia del Real Madrid no se puede comparar con nadie', afirma, y añade que 'la camiseta blanca tiene algo mágico'.
Entre los desafíos que enfrentará en su nuevo cargo se encuentra Kylian Mbappé, el francés que ha convivido con el ruido a pesar de sus cifras goleadoras. Mourinho pide calma, observación y diálogo, y asegura que necesita conocer desde dentro lo que hasta ahora solo ha visto desde fuera. 'Estoy aquí para ayudar, no para criticar', explica, y destaca que 'Mbappé es un jugador fenomenal y voy a intentar ayudarle a ser aún mejor'.
Mourinho también mira hacia atrás, recordando los Clásicos que partieron el fútbol en dos, y compara la rivalidad entre Madrid y Barcelona con los grandes duelos del tenis entre Nadal, Federer y Djokovic. No reniega de su pasado en el Barcelona, pero destaca que disfruta jugando contra los mejores porque 'los mejores te obligan a ser mejor'.





