Julián habló tras el partido Argentina-Austria con una voz temblorosa y nervioso, expresando su deseo de salir del Atlético de Madrid. Esto se considera un escenario cada vez más difícil por la situación creada tanto por el futbolista como por su entorno directo.
La decepción en el Atlético es evidente, como demostraron las palabras de Gil Marín, que criticaron duramente al Barça y también censuraron el comportamiento de Julián. Hasta el pasado lunes, el club creía que la situación podía reconducirse, pero ahora entienden que la salida del jugador es más probable.
La palabra más repetida es "decepción" debido a las declaraciones de Julián, que se consideran un desagradecimiento tras la gran apuesta que el club hizo por él hace dos años. El Atlético no tiene intención de negociar con el Barça, principal candidato a su fichaje, y tampoco quiere facilitar una venta al Madrid, rival directo por todos los títulos.
Otras opciones para Julián podrían ser el PSG y el Arsenal, pero el futbolista no se plantea cambiar de campeonato. La situación se ha enquistado tanto que en el Atlético no se descarta ninguna medida de presión más por parte de Julián, y las declaraciones podrían ser el primer paso hacia un escenario complicado de resolver.





