Uruguay se enfrenta a España en un partido crucial para su clasificación, con una historia que puede jugar a su favor. Las cuatro estrellas en su escudo pesan frente a la única de España, aunque existe polémica sobre su legitimidad.
Estas cuatro estrellas corresponden a los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, y los Mundiales de 1930 y 1950. Sin embargo, las dos primeras generan polémica, ya que muchos no las consideran al mismo nivel que las conseguidas en otras Copas del Mundo.
A diferencia de selecciones como Egipto, que tuvo que quitar las estrellas de su escudo que representaban los títulos de la Copa África, Uruguay puede mantener las suyas. El argumento es que en esos años no existía la Copa del Mundo, pero esos torneos fueron organizados por la FIFA y tenían carácter de competición mundialista.
La FIFA avala estos títulos, lo que permite a Uruguay seguir presumiendo sus cuatro estrellas en su escudo. Incluso en la última Copa del Mundo en Qatar, aunque se solicitó la retirada de dos estrellas, la medida no se concretó, y Uruguay continúa exhibiendo sus cuatro títulos mundiales.





