El Bodo/Glimt fue la gran revelación de la pasada edición de la Champions, donde se plantó en octavos tras eliminar al Inter, y Noruega lo está replicando en esta Copa del Mundo después de alcanzar los cuartos de final por primera vez en su historia. Como punto de enlace, se encuentra la figura de un Patrick Berg que está llevando a lo más alto el nombre de una de las sagas de futbolistas más mediáticas del país.
Patrick Berg es hijo de Orjan Berg, internacional con Noruega en 19 ocasiones, y nieto de Harald Berg, quien vistió la camiseta nacional hasta en 43 ocasiones. Por diferentes motivos, ninguno llegó a disputar ningún Mundial. La historia no queda ahí, ya que su tío, Runar Berg, también llegó a disputar cinco partidos con los 'vikingos'... aunque tampoco fue citado nunca a una Copa del Mundo.
A sus 28 años, el destino de Patrick parecía que iba a seguir el mismo camino. Sin embargo, cambió el rumbo de su familia siendo pieza importante en la 'generación dorada' del fútbol 'vikingo' que logró la clasificación para la presente edición. "Para mí, ha sido un sueño convertirme en futbolista profesional. No diría que mi padre o mi abuelo me hayan presionado para serlo, sino que ha sido mi propio sueño, mi propio deseo", contaba un año atrás en MARCA Patrick Berg.
Frente a Inglaterra, se espera que vuelva a arrancar de inicio en la sala de máquinas junto a Berge y el propio Odegaard en busca de un puesto en unas históricas semifinales. Para su padre, pase lo que pase, "ya es el mejor jugador de la familia"... aunque "tendrá que resolverlo con su abuelo en la cena de Navidad". En el nombre de Orjan y Harald, Patrick está dispuesto a llevar a lo más alto del Mundial el nombre de la familia Berg.




