La ovación cerrada a Rafa Cruz cuando debutó no fue casualidad. Fue Rafa, sí, pero podría haber sido cualquier otro pibe. Por ejemplo, su hermano Jorge. Porque lo importante era que sucediera. Que después de tantos años huérfanos del bien más preciado, la afición pudiera volver a sentir que bajo su tierra todavía había raíces. Que, tras una sequía demasiado larga, al fin asomaba un brote. Cada club es diferente, pero lo que hace especial a Las Palmas, y sobre todo a su afición, es ese amor casi irracional por la cantera, por los suyos, por quienes han crecido soñando con vestir esa camiseta.
Por supuesto que se busca la victoria. Siempre. Pero sabe diferente cuando dentro del campo están los pibes de casa. Ante el Albacete, la UD salió de inicio con seis canarios, más los dos que entraron en la segunda parte. Ocho jugadores de aquí defendiendo la camiseta de aquí. Y no parece casualidad que, cuando mejor le han ido las cosas al equipo, haya sido también cuando más canarios había en la plantilla. Porque hay algo especial cuando quienes juegan por un escudo, ven su reflejo brillar en él.
"Lo importante es la gente de la casa. Aquí tenemos una increíble cantera y gente joven para dar oportunidades". Sandro, emocionado después del partido, verbalizó lo que la grada siente. Ya el año pasado fueron muchos los jugadores que insistieron a Helguera sobre esa necesidad. Rafa Cruz es hoy la imagen de esa esperanza. No es prioridad nacional: es sentido de pertenencia. Los de aquí valen. Y me atrevería a decir que, para esta camiseta y para esta afición, valen más que los que vienen de paso.
Apostar por tu cantera es apostar por ti mismo. Es mirar hacia las raíces y confiar en que siempre queda vida bajo la tierra. Es tener paciencia cuando aún no se ve el fruto, y seguir regando hasta que aparece el primer brote. Por eso, la ovación a Rafa Cruz fue mucho más que una ovación: fue el reconocimiento a una esperanza que llevaba demasiado tiempo esperando. Fue la certeza de que, después de la sequía, nuestra agradecida tierra todavía responde. Fue, de alguna manera, como un gol de Sandro en el 93'.





