España se encuentra entre las cuatro mejores selecciones del mundo tras su victoria en el Mundial, un logro que solo ha conseguido en dos ocasiones anteriormente, en 1950 y hace 16 años con el gol de Iniesta que les dio la estrella de campeones del mundo.
La manera en que accedieron a las semifinales del Mundial fue similar a la de llegar a cuartos, con un gol agónico en la prórroga. El protagonista fue nuevamente Mikel Merino, quien anotó el gol decisivo en el minuto 118 del partido ante Bélgica.
El gol de Merino se produjo después de un disparo de Pau Cubarsí que encontró una mala respuesta del portero belga, Lammens, y el jugador español aprovechó la oportunidad para llevarse la pelota y colocarla en las redes belgas.
Este gol es el duodécimo de Merino con España y se convierte en una pieza valiosa en su colección de goles decisivos, que incluye el tanto que anotó en Stuttgart para meter a España en las semifinales de la pasada Euro, el gol ante Portugal en Dallas y el que marcó en Rotterdam en los cuartos de final de la Liga de las Naciones.
Gracias a este gol, España suma 36 partidos sin perder, contando tanto oficiales como amistosos, y 37 partidos sin derrota en competiciones oficiales, lo que es un logro destacado para la selección española.




