Murat Yakin lleva el banquillo de Suiza con seriedad y sonrisa, tal como ha vivido su vida. Hijo de familia turca, capitaneó al Basel FC como defensa central y ahora, con 51 años, dirige a Suiza en el Mundial 2026 con Granit Xhaka como capitán. Después de superar su grupo y vencer a Argelia, Yakin se destaca no solo por su trabajo en el fútbol, sino también por sus facetas menos conocidas: el golf y los colchones.
Con más de 30 años practicando golf, Yakin ha alcanzado un hándicap de 9,9, lo que lo sitúa en la primera fila de los banquillos del Mundial 2026. Este logro es notable, ya que supera a jugadores como Gregor Kobel, Michel Aebischer, Rubén Vargas, Christian Pulisic y Erling Haaland. Además, su primer contacto con una bola blanca fue presumiblemente antes que con un balón de fútbol de época adulta.
Otro secreto de Yakin es su participación como socio en una empresa dedicada a la fabricación y venta de colchones tipo boxspring. Él mismo da fe de la calidad de su producto, asegurando que él y su familia han dormido mejor gracias a estos colchones. La atención al detalle es característica de Yakin, quien en 2021 envió 9,3 kilos de chocolate suizo a Belfast como gesto de cortesía futbolística después de que un empate beneficiara indirectamente a Suiza.
En su vida personal, Yakin es un hombre detallista y con principios. Su mujer, Anja, es vegetariana, por lo que en su hogar no se consume carne ni pescado. Yakin prefiere salir a comer fuera con frecuencia. Durante el Mundial, ha establecido una línea roja: no se puede beber alcohol, basándose en su propia experiencia en 1994, cuando una noche loca le costó ser apartado del primer Mundial de Estados Unidos.





