Lamine Yamal fue elegido MVP del partido ante Austria, pero su sonrisa brilla por su ausencia. Una imagen que refleja su ambición por conseguir más. A pesar de haber firmado su mejor partido en el Mundial y haber sido nombrado por FIFA como el mejor sobre el césped, no está del todo satisfecho. Lamine quiere más y su objetivo es claro: quiere gol.
El tono de sus declaraciones después del partido también dejó esa sensación. Lamine sabe que su rendimiento fue bueno y que España completó un gran partido, pero es inconformista por naturaleza. Con un gol en el Mundial, ve cómo Messi y Mbappé ya suman seis y Haaland, cinco, lo que le motiva al máximo, pero también le deja con la sensación de que todavía tiene mucho por hacer en este Mundial.
Luis de la Fuente conoce perfectamente la ambición de Lamine y, al terminar el partido ante Austria, reconoció que Lamine todavía espera más de sí mismo. El seleccionador aseguró que "Todavía tiene muchas cosas por decir. Él está tranquilo pero, a la vez, está muy motivado porque ve que otros futbolistas están mostrando ya esa imagen y él todavía no ha aparecido del todo. Va a aparecer el próximo día".
La realidad es que la mejor versión de Lamine ya empieza a aparecer. Ante Austria completó 26 pases y falló únicamente tres, terminó con éxito cinco de los ocho regates que intentó y acabó el encuentro con seis remates, cuatro de ellos a portería. Números de un futbolista que fue una amenaza permanente, pero que todavía busca ese gol que le complete.
La siguiente oportunidad será el lunes, a las 21.00 horas, cuando España se medirá a la Portugal de Cristiano Ronaldo en un partido que reúne a dos generaciones muy diferentes y a dos futbolistas con una misma obsesión: hacer historia.




