Con una intención que rebosaba solidaridad, AFE solicitó que no se disputara esta jornada. Pero suspender los partidos, parar el fútbol, no era necesariamente la mejor manera de rendir homenaje a Jesús de Miguel.
La consternación y el dolor que todos sentimos con esta pérdida irreparable no encontraría mayor consuelo si las gradas estuvieran vacías este fin de semana.
Claro que la opinión de quienes defendían esta




