José Mourinho se sienta por primera vez ante los medios como entrenador del Real Madrid. El portugués afronta una entrevista con Josep Pedrerol en El Chiringuito en la que habla de su llegada al club blanco, de lo que espera de esta nueva etapa y de todo lo que rodea a uno de los banquillos más exigentes del mundo.
No llega con un discurso de promesas ni con una lista de objetivos que garantizar. Mourinho prefiere hablar de sentimientos, responsabilidad y sueños. Y lo hace desde una posición que resume en una frase: “Vengo con todo lo que tengo”. A partir de ahí, el portugués desgrana qué significa para él ponerse al frente del Real Madrid. "Vengo con el amor que me despierta el Real Madrid, con la responsabilidad que el Real Madrid exige, con la ilusión de un niño que no ha ganado nada...vengo con todo absolutamente todo. Esto de prometer cosas...como se hacía hace 20 años...no voy con estas historias. Si me preguntas si tengo sueños...tengo sueños", arrancó el portugués.
¿En qué ha cambiado Mourinho? La respuesta la da él mismo. El portugués reconoce una evolución profunda, tanto en lo personal como en lo profesional, aunque sin renunciar a aquello que considera su esencia. “He cambiado tanto. Diría que el mismo ADN, obviamente, no puedo esconder o intentar ser lo que no soy... con mucha más madurez, menos emocional, más controlado”.
Mourinho habla de una evolución construida a través de los años y, sobre todo, de los errores. No reniega de su pasado ni considera que arrepentirse sea la manera de avanzar. “Como siempre, desde siempre... aprendiendo con errores... pero no arrepintiéndome de esto o de esto porque pienso que en la vida el arrepentirse de algo que ha pasado no te ayuda a nada”.
La experiencia, para el técnico portugués, es precisamente una de las grandes herramientas de un entrenador. “Aprender con las experiencias, sí. Esta labor de ser entrenador creo que... cuanta más experiencia tenemos... cuanto más ‘déjà vu’ te aparecen... más calidad tienes”. Y después aparece una cuestión mucho más anecdótica, pero inevitable en la entrevista: el moratón que luce en el rostro. Mourinho despeja cualquier especulación con humor y explica su origen. “No, no ha sido una pelea. El moratón que tengo ha sido el pobre Lacosta, un niño del Castilla, que me ha tirado un balonazo, yo estaba con gafas y me ha dado”. Y luego tiró de humor. “Pero no es por eso que no fue convocado el último partido”.
Mourinho se ha encontrado un vestuario con hambre. “Me he encontrado un vestuario con muchas ganas de ganar como producto final de un trabajo”, explica. También destaca su predisposición: “Un vestuario abierto al sentido común”. Incluso reconoce que todavía no ha tenido que mostrar su versión más agresiva: “Ellos me han protegido de esta versión que también es mía”.
Y pone un ejemplo claro de lo que les exige. “El comportamiento es intachable”. Para Mourinho, sus normas básicas no son imposiciones, sino cuestiones de sentido común: llegar con antelación, cuidar la alimentación, pasar por el gimnasio para prevenir lesiones. “Todo lo que les he pedido es sentido común”, arranca. "Todo lo que les he pedido como principios básicos, negociables, que en el fondo les he dicho que les pido es sentido común: Decir que tenéis que venir una hora antes del entrenamiento, no cinco minutos antes, es sentido común. Es el fútbol de hoy: Tienes que llegar antes, tienes que desayunar controlado por el nutricionista, tienes que ir al gimnasio cada día para prevenir...es para ti. Es para nosotros. Todo lo que les he pedido es sentido común", cuenta.
Mourinho también recuerda su primera etapa en el Real Madrid y explica qué ha cambiado desde entonces. “No lo sé. No sé si es eso o es la responsabilidad de trabajar para el Real Madrid, que es para mí una cosa fundamental”. El portugués deja claro que disfruta especialmente de esta nueva oportunidad: “Esto de trabajar en el Real Madrid me gusta mucho, me gusta mucho trabajar para el Real Madrid”.
También ha cambiado su situación personal. En su primera etapa tenía a sus hijos pequeños y vivía junto a su mujer. Ahora, con ellos ya adultos y viviendo en Londres, su día a día es diferente. “Ahora tienen 29 y 26 y viven en Londres y mi mujer está mucho con los niños”. Por eso, Valdebebas se ha convertido todavía más en su centro de operaciones: “Cuando salgo de aquí a las 6 o 7... es muy cómodo quedarme aquí”.
El segundo bloque de la entrevista arranca con Kylian Mbappé. Mourinho no escatima elogios para el delantero francés, al que define con una mezcla de admiración y naturalidad: “Mbappé es increíble. Me hace reír alguna vez en el entrenamiento”. La explicación llega inmediatamente: “Porque es demasiado bueno. Es de un nivel estratosférico”.
El portugués evita, eso sí, entrar a valorar lo ocurrido la temporada pasada. Prefiere mirar hacia delante y pone el foco en la responsabilidad colectiva por lo sucedido. “No me cabe a mi juzgar o analizar lo que ha hecho la temporada pasada. Una temporada extraña, una temporada complicada para todos. Al final es siempre la misma historia, Arbeloa y Xabi pagaron los platos rotos. Ganar o perder es multifactorial”. Mourinho considera que no fueron únicamente los entrenadores o los jugadores quienes fallaron: “Mucha gente falló el año pasado”. Y deja clara la exigencia que quiere implantar en esta nueva etapa: “Este compromiso es el que quiero”. Por eso, cuando habla de Mbappé, prefiere pensar en lo que puede aportar ahora. Y encuentra una primera señal positiva incluso antes de verle competir: “Un tío que podía venir el 14 de agosto y se ha presentado el 12... ya me dice algo”.
Mourinho también pone sobre la mesa la planificación de la plantilla y, aunque admite que el mercado todavía está abierto, deja clara su postura: “No digo que no habrá más fichajes porque el mercado está abierto pero si me preguntas directamente si está cerrado para mí... sí. Está cerrado”.
En ese contexto aparece Rodri. El portugués asegura que no echa en falta al centrocampista porque confía en las soluciones que ya tiene en la plantilla: “No, no me falta Rodri, tenemos soluciones, tenemos calidad”. Mourinho reivindica además su capacidad para transformar a los jugadores que tiene a su disposición: “Me gusta pensar que tengo la capacidad de mejorar a jugadores”.
"Hablé un par de veces con él y el Real Madrid le hace una oferta muy buena. Creo que hay muy buena relación con el City. Sin negociar con el City, el club ha tenido contactos con Rodri, le ha hecho una oferta importante". Sin embargo, las dudas del futbolista terminaron generando también dudas en Mourinho. “Rodri ha tenido dudas, ha dudado... y las dudas de Rodri me han creado dudas a mí”. Y establece una de las máximas que quiere para el club: “El Real Madrid es de una dimensión que no puede tener jugadores que se lo piensan dos veces”. Pedrerol plantea entonces si la decisión de Rodri puede interpretarse como una victoria del Barcelona. Mourinho responde con contundencia: “Las victorias son en el campo, son los títulos. Ahí están las victorias”.
El técnico también habló de Vinicius y negó haber influido en su renovación. "No, ¿gracias a mí? Vinicius está enamorado del Real Madrid. Yo sólo le dije: 'Vini, ¿dónde quieres ir? Has estado en Brasil y en el Madrid, el Madrid sabes lo que es cuando te vas y no merece la pena'. Creo que lo que él ha sentido cuando ha visto crecer al grupo le ha dado un feeling importante", dijo el luso.
Mourinho tuvo un conflicto con el brasileño hace pocos meses, cuando se puso del lado de Prestianni tras la agresión racista del jugador argentino del Benfica en Champions: "La respuesta es simple, Prestianni era mi jugador. Y ya está, no tiene más discusión, pueden venir 20 jugadores que era mi jugador. Ahora Vini sabe de qué lado estoy. El otro día cuando no le pitaron un penalti yo estaba en el centro del campo luchando por él".
"La gente tiene que aprender a comportarse con él y hablo de árbitros. Tú no puedes pitar un penalti a uno y no a Vinicius, proteger a uno y no a Vinicius. No le respetan", dice para defender a su jugador... al que también deja un recado: "A nivel de estadios, una cosa es celebrar un gol con los tuyos y otra celebrar delante de la afición contraria".




