dondeverfutbolhoy - dónde ver fútbol hoy en TV
Fútbol

Mourinho contra el mejor Barça de la historia: tres años de guerra en 17 batallas

domingo 25 de octubre de 2026

Pocas veces el fútbol ha sido tan parecido a una trinchera. Entre noviembre de 2010 y marzo de 2013, José Mourinho y el Barcelona libraron 17 Clásicos que no se jugaban solo en el césped, sino en las salas de prensa, en los despachos de la UEFA y en el imaginario de dos aficiones que aprendieron a tenerse manía con método. Enfrente tenía el portugués a uno de los mejores equipos que ha pisado un campo en este siglo, aquel Barça de Guardiola. Mourinho no vino a admirarlo; vino a derribarlo, y para ello estaba dispuesto a ensuciarse las manos.

El prólogo lo había escrito él mismo meses antes, cuando su Inter eliminó a ese Barça en una semifinal de Champions y celebró el pase corriendo bajo los aspersores del Camp Nou. Aquella carrera fue su carta de presentación en una ciudad que ya conocía: Mourinho había sido allí traductor y ayudante de Robson y Van Gaal en los noventa, un segundo de a bordo que volvía convertido en almirante del enemigo.

El primer acto fue una bofetada. El 29 de noviembre de 2010, en su estreno como visitante en el Camp Nou, el Madrid encajó un 5-0 que todavía duele en Concha Espina. Mourinho, que jamás en su carrera había recibido cinco goles, salió a la sala de prensa sin esconderse: “Es una derrota muy fácil de digerir. Premia a un equipo que jugó muy bien y castiga a otro que jugó muy mal”. Piqué despidió a los blancos enseñando los cinco dedos de la manita. Fue la última vez que el portugués aceptó una derrota con deportividad. A partir de ahí, cambió de armas.

La primavera de 2011 marcó un antes y un después. En apenas dieciocho días, Madrid y Barça se vieron cuatro veces: Liga, final de Copa y la ida y vuelta de las semifinales de Champions. El Madrid rescató la Copa en Mestalla, con un cabezazo de Cristiano en la prórroga que rompió una sequía de dieciocho años, pero el fútbol pronto quedó sepultado bajo la pólvora dialéctica. En la previa de la Champions, Guardiola, harto, estalló con una frase que resume una época: “En esta sala, él es el puto jefe, el puto amo. Fuera del campo ya me ha ganado. No quiero competir ni un instante”. Uno de los técnicos más elegante del mundo bajaba al barro al que Mourinho lo había arrastrado.

Después vino el monólogo más célebre de la carrera del portugués. Tras caer 0-2 en el Bernabéu, con Pepe expulsado y él mismo enviado a la grada, Mourinho convirtió la rueda de prensa en un juicio sumarísimo: “¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?”, repitió, antes de enumerar árbitros como quien recita una lista negra y de dejar una sentencia envenenada: “Guardiola es un fantástico entrenador, pero ha ganado una Champions que a mí me daría vergüenza ganar”. La UEFA lo sancionó con cinco partidos. El Barça pasó a Wembley y levantó la Orejona. Mourinho había perdido la batalla deportiva, pero había plantado una semilla de sospecha que germinaría durante años.

En la Supercopa de agosto de 2011, una tangana en el descuento del Camp Nou terminó con la imagen que lo persigue para siempre: Mourinho acercándose por la espalda al banquillo rival y metiéndole el dedo en el ojo a Tito Vilanova, el segundo de Guardiola. Interrogado después, no solo negó la agresión, sino que humilló a su víctima: “¿Pito Vilanova? No sé quién es ese Pito”. Piqué resumió el sentir de media España: “Mourinho está destrozando el fútbol español”. El dedo en el ojo fue mucho más que un gesto, fue el símbolo de una rivalidad que había perdido los frenos.

Y sin embargo, en mitad del fango, germinó el fútbol. La temporada 2011-12 trajo el Clásico más importante de aquellos tres años. El 21 de abril de 2012, en un Camp Nou abarrotado, Cristiano recibió de Ozil, batió a Valdés y mandó callar a noventa mil almas con las palmas hacia abajo: “Calma”. Aquel 1-2 encarriló la única Liga que el Madrid le arrebató a aquel Barça, un título de récord con cien puntos que puso fin a la hegemonía culé. Seis días después, agotado, Guardiola anunció que se marchaba. Mourinho había conseguido su propósito: desgastar al coloso hasta que el coloso dijo basta.

El tercer acto fue la redención, aunque con sabor agridulce. Con Guardiola fuera y un Tito Vilanova que pronto tendría que ausentarse para tratarse un cáncer, la balanza se inclinó por fin del lado blanco. Mourinho ganó la Supercopa de 2012 y, ya en 2013, eliminó al Barça en las semifinales de Copa con un contundente 1-3 en el Camp Nou. Cerró su serie particular con cinco Clásicos seguidos sin perder, como si el tiempo quisiera concederle una tregua antes de la despedida. El portugués, que había empezado recibiendo cinco goles, se iba dándole lecciones a su verdugo.

El balance de aquellos tres años es un empate técnico que esconde una guerra total: cinco victorias, seis empates y seis derrotas. Pero reducir aquello a números sería traicionar su esencia. Mourinho no transformó solo un marcador. Transformó la manera de entender el Clásico, lo convirtió en un campo de batalla psicológico del que el fútbol español tardó años en recuperarse. Quien quiera entender el Clásico de hoy, con sus mosaicos, sus pancartas y sus recelos arbitrales, haría bien en mirar atrás. Allí, en aquellas diecisiete batallas, está el origen de casi todo.

Más noticias

Convocatoria, lesionados y dudas del Barça para el partido de LaLiga contra el Real Madrid

Convocatoria, lesionados y dudas del Barça para el partido de LaLiga contra el Real Madrid

Hansi Flick ofreció este domingo la lista de los jugadores que estarán esta noche en el Spotify Camp Nou para medirse al Real Madrid de Mourinho, en…

domingo 25 de octubre de 2026
Luis García Plaza: "El hambre de competir es lo que define a este equipo"

Luis García Plaza: "El hambre de competir es lo que define a este equipo"

Luis García Plaza compareció este domingo con motivo de la décima jornada de LaLiga EA Sports, en la que el Sevilla recibirá a Osasuna en el Ramón…

domingo 25 de octubre de 2026
Un Clásico de anuncio: "Lamine es naturalidad, frescura y chulería"; "Mbappé ha construido un estatus de exclusividad"; "Son dos empresas"

Un Clásico de anuncio: "Lamine es naturalidad, frescura y chulería"; "Mbappé ha construido un estatus de exclusividad"; "Son dos empresas"

Es posible establecer una rutina sin salir del universo publicitario que cobija a Lamine Yamal (Esplugues de Llobregat, 2007) y Kylian Mbappé (París,…

domingo 25 de octubre de 2026
Courtois se agarra al Clásico: "Si se encuentra mejor, volará"

Courtois se agarra al Clásico: "Si se encuentra mejor, volará"

El Clásico no está perdido para Thibaut Courtois. El Real Madrid anunció este domingo por la mañana que el portero se caía de la convocatoria por un…

domingo 25 de octubre de 2026