Mourinho no pierde la fe. La derrota en el derbi, segunda en lo que va de temporada en Liga, deja al Real Madrid a seis puntos del Barcelona, una situación con la que nadie contaba a estas alturas. La polémica que rodeó al partido del domingo, que fue denunciada por el técnico en rueda de prensa, no desvía el foco de Mou y su staff.
El técnico de Setúbal mantiene intacta la confianza en su plantilla. Lo que ve en el día a día de los entrenamientos de Valdebebas avala su esperanza de que el equipo tiene calidad para acabar peleando por todos los títulos. La desventaja con respecto al líder es importante, pero nunca definitiva apenas en el mes de septiembre.
El calendario tampoco ha ayudado. Marcaba dos salidas difíciles, Betis y Atlético, que se han saldado en sendas derrotas, aunque con lecturas muy distintas. En La Cartuja, el Madrid dominó de forma absoluta el primer tiempo, y sólo la falta de acierto le impidió obtener una renta que pudo haber sido suficiente para cerrar el partido. Ante el Atlético no se jugó tan bien, pero las dos tarjetas rojas escamoteadas a los blancos hubieran dibujado un panorama muy distinto en el segundo tiempo.
Pese a ello, tanto Mou como su staff creen que el equipo está todavía en construcción y dan por segura una evolución en forma de mejora en las prestaciones del grupo en las próximas semanas. Cierto que ahora llega el parón y que Mou no podrá trabajar en lo colectivo en las próximas dos semanas y media. Ahora la gran preocupación es que los internacionales del Madrid regresen sanos a Valdebebas tras la pausa de selecciones.
La desventaja con el Barcelona es importante, con el equipo de Hansi Flick ofreciendo una imagen de enorme fiabilidad y eficacia. Pero Mou y su equipo creen que la plantilla tiene recursos suficientes como para dar la vuelta a la situación. Los primeros tropiezos de la temporada han llegado pronto, lo que, viendo el vaso medio lleno, amplía el margen de reacción para los blancos. Hay tiempo para rearmarse, y recursos futbolísticos en los que confiar.
El parón de selecciones da tiempo a Mou para madurar algunas decisiones de cara a la vuelta del equipo a la competición, el próximo 10 de octubre ante el Villarreal. Seguramente la principal afecte al centro del campo, cuya capacidad para generar juego está en entredicho. La dupla Valverde-Tchouaméni no ofrece soluciones en la zona de creación, lo que aumenta las opciones de que Bernardo sea una alternativa en la mayor parte de los partidos, en especial ante equipos defensivos.
El estatus de Güler a estas alturas no se discute, pero en las próximas semanas se verá si el crecimiento de Diomande acaba perjudicando al turco (como ha sido lo habitual en este arranque de la temporada) o a Vinicius, que sigue lejos de su mejor nivel. Con todo, la idea de Mou es que no haya un once tipo ni titulares 100% intocables, ya que considera que la plantilla ofrece perfiles con condiciones distintas para cada tipo de partido.




