El partido entre Argentina y Egipto en los octavos de final es imposible de analizar sin mencionar a los dos jugadores más importantes de cada país: Lionel Messi y Mohamed Salah. Ambos son estandartes de sus equipos y dominan la historia de la Albiceleste y de los Faraones con números impresionantes: Messi tiene 203 internacionalidades y 124 goles, mientras que Salah cuenta con 118 internacionalidades y 66 goles.
Aunque nunca se habían enfrentado a nivel de selecciones, Messi y Salah tienen dos precedentes de duelos en partidos de clubes. En su último enfrentamiento en la Champions 18-19, Messi anotó un doblete en la victoria del Barça por 3-0 sobre el Liverpool. La imagen de ambos capitanes dando la vuelta al mundo en el inicio del partido será un momento especial, ya que se considera que este podría ser el último gran torneo para ambas estrellas.
La trayectoria de Messi en la selección es más larga que la de Salah, debutando el 17 de agosto de 2005 en un amistoso contra Hungría. Salah, por su parte, debutó el 3 de septiembre de 2011 en una derrota por 2-1 ante Sierra Leona. La comparación entre los dos jugadores en cuanto a torneos grandes jugados y títulos también es notable, con Messi ganando dos Copas América y Salah siendo subcampeón en dos ediciones de la Copa África.
Aunque la comparación entre Messi y Salah no busca enfrentar a las dos estrellas, sí establece un parámetro de lo que Mohamed Salah representa en el continente africano. Es posible que Salah sea considerado uno de los cinco mejores jugadores en la historia de África, junto a jugadores como Samuel Eto'o y Didier Drogba. Cuando ambos salgan a la cancha con el 10 a la espalda, representarán el orgullo de sus países.





