El Sevilla vislumbra una solución para uno de sus problemas más complejos en los últimos tiempos. Tanguy Nianzou, que no ha iniciado la pretemporada a las órdenes de Luis García Plaza, se encuentra en Francia tras recibir el permiso del club para buscarse un nuevo destino.
La salida de Nianzou, considerado uno de los mayores fracasos deportivos y económicos en la historia del Sevilla, supondría el primer gran triunfo del verano para el director deportivo José Ignacio Navarro. El impacto de su salario asciende a más de 8 millones de euros, superando el gasto bruto conjunto de las cuatro incorporaciones realizadas hasta la fecha, con un coste cercano a los 7 millones.
A pesar de las facilidades otorgadas por el Sevilla, la operación salida de Tanguy Nianzou no será nada sencilla. Cualquiera de los pretendientes que deseen hacerse con sus servicios exigirá antes un exhaustivo reconocimiento médico que disipe las dudas sobre su frágil estado físico. A lo largo de las cuatro campañas que lleva en Nervión se ha perdido casi un centenar de partidos debido a sus constantes lesiones, varias de ellas de bastante duración.
Otro de los grandes escollos para el adiós de Nianzou radica en el plano económico, pues ningún equipo le ofrecerá un sueldo tan alto como el actual. En caso de que alcance un acuerdo, podría negociar una rescisión de contrato con el Sevilla, que confía en pactar un finiquito reducido apelando a su bajo rendimiento y a las numerosas lesiones para amortiguar el golpe a las arcas.





