Lionel Messi se mostró "feliz" y "cansado" tras el partido en el que Argentina derrotó a Austria por 2-0, con dos goles del propio Messi, convirtiéndose en el máximo goleador en la historia de los mundiales con 18 tantos. "Estaba dentro de nuestros planes, conseguir las dos victorias y sabíamos que no sería fácil. Nadie regala nada, son partidos igualados. Mucha intensidad, nos costó por momentos hacer las posesiones largas. Es verdad que nos hicieron daño. Partido trabado e intenso. Se hacía difícil jugar. Lo importante era la clasificación. Somos Argentina y nuestra intención es ganar todos los partidos", comentó Messi.
Messi también destacó la importancia de disfrutar del fútbol y la alegría de jugar con su equipo. "Cuando este grupo se junta tanto para competiciones oficiales como amistosos disfruta de competir, de estar juntos y disfrutando de ver a la gente así y darle este tipo de alegría. Intentaremos seguir en esta dinámica, en esta sintonía como lo está la gente. Vamos a ir pasito a pasito, esto es largo, es difícil. Lo vivo especial, disfruta de jugar y de pasarlo bien dentro de la cancha."
El jugador argentino también habló sobre su inicio en el Mundial y su condición física. "Yo no juego pensando en la edad que tengo, sino en disfrutar del fútbol y me siento bien físicamente. Estoy feliz y con ganas de seguir intentando ganar y dar el máximo sin pensar en la edad que tengo. Seguramente en algún momento el cuerpo explote pero yo sigo disfrutando mientras. Jugar es lo que me gusta y es estar al mejor nivel."
Finalmente, Messi se refirió a la posibilidad de ganar un segundo Mundial, y consideró que sería pedir demasiado a Dios. "La verdad que sería ya pedirle demasiado a Dios. Lo que me dio ya es de sobra. Me toca disfrutar ahora e intentarlo de nuevo con este grupo que compite siempre."





