Un aviso de tornado obligó a interrumpir el entrenamiento de la selección española en Chattanooga, Estados Unidos. Las alarmas sonaron en los teléfonos móviles de los periodistas cinco minutos antes de que empezara la sesión de entrenamiento prevista para el lunes a las 18h.
La sesión de entrenamiento sobre el césped duró solo 20 minutos, tras lo cual los jugadores se trasladaron al gimnasio para continuar con su preparación. La RFEF comunicó que el entrenamiento se había trasladado al gimnasio de Baylor School siguiendo el protocolo de seguridad sobre tormentas de Estados Unidos.
El protocolo americano establece que los jugadores y el personal deben resguardarse en los vestuarios si se detectan rayos a una distancia de 10 millas (16 km). Además, la actividad no podrá reanudarse hasta que los rayos se encuentren a más de 10 millas de distancia y hayan transcurrido 30 minutos consecutivos sin que se registre ninguna descarga eléctrica.





